martes, 9 de noviembre de 2010

Welcome Frivolity

Víctima del marketing perverso al cual nos somete la manzanita, sucumbí ante la tentación para dejar de sentir la insoportable necesidad de tenerlo. Cliqueé, pedí, compré y pagué (pagaré, en realidad).
Impulso, frivolidad, arrepentiemiento también.
Me gustó disfrutar de la experiencia de compra.
Para que se entienda lo que cuento tengo que mostrar-muy a mi pesar- la foto del unboxing. Acá va:

5 comentarios:

Kioskerman dijo...

¿Tiene jueguitos?

unmigone dijo...

No tiene el de la viborita

unmigone dijo...

No tiene el de la viborita

Anónimo dijo...

hay ella tiene iphone

Anónimo dijo...

te lo compraste, y está bárbaro...descrucificate y disfrutalo sin pecado! que católico arrepentimiento!
Buscaras confesionario online en el AppStore?