miércoles, 8 de noviembre de 2017

10 años después


Hace 10 años.
Pasaron 10 años (pasaron 5 años también)
Fue un sábado. Fue en el campo. Nublado. Hacía frío.
Pasaron 10 años ya.
Crecimos, nos multiplicamos.
Pasaron 10 años.
Nos mudamos, nos mudaron, nos mudaremos.
Festejamos en Piola. Con los chicos. Con perfil bajo.
Éramos más jóvenes. Ahora somos más viejos.
Ahora somos más grandes. Ahora somos más.
Erámos felices. Somos felices. Seremos felices.
Pasaron 10 años.

viernes, 13 de octubre de 2017

Otro cumple más

Entre animadoras que la disfrazaban a la fuerza, amiguitos y tortas, Joaquina festejó otro cumpleaños feliz. Ella es feliz y lo demuestra todos los días. Qué lindo es verte crecer. Qué lindo es poder decírtelo todos los días. Qué feliz nos hacés a todos.

martes, 26 de septiembre de 2017

Los 7 años de Pedro constructor

Un día, sin que nos diéramos cuenta, ese bebé cumplió 7. Lo hizo a su manera. Un festejo con nervios, dolores de panza y algunos llantos. Y muchos regalos.
Un día cuya fecha no recuerdo con precisión pero fue en los últimos 12 meses Pedro empezó a construir. A pegar cosas. A unir maderas, palitos de helado, rollos de papel higiénico con escarbadientes, con cajas de remedios o envases vacíos de ketchup. A construir naves, barcos, aviones, autos, jets, aviones otra vez.
Aparecieron los motores, y las baterías y los circuitos. Y las cajas de herramientas llenas de cosas (nunca basura).
Querido Pedro, para estos próximos 12 meses te deseo:
Que sigas explorando la curiosidad.
Que sigas creando.
Que sigas construyendo.
Que sigas siendo feliz, siempre

jueves, 7 de septiembre de 2017

#mundomejor cargar nafta y pagar desde el teléfono

Escanear un código QR que está en el surtidor, aceptar y listo. Se paga con descuento.
Bienvenido Axion al Siglo 21.

martes, 5 de septiembre de 2017

#mundomejor Haciendo trámites en el país del terror parte 2

Hace cuatro años había empezado a hacer un posteo que sería una serie de posts acerca del calvario de hacer trámites en el país. Al final el destino y la pereza determinaron que ese sería el único, y no el principio de una sucesión. Pasaron unos cincuenta meses y algunas cosas cambiaron... sorprendentemente para bien.
El trámite en cuestión estuvo relacionado con el rubro automotor. No fue una transferencia de dominio como la otra vez, sino la renovación de la licencia de conducir.
Todo comenzó algún tiempo atrás, allá por mayo, cuando me di cuenta (tarde) de que se vencía mi licencia. Faltaba un mes y medio, a decir verdad, pero eso para la ley argentina es tarde. Porque los turnos para renovación se asignan recién para al menos dentro de dos meses.
Primero hubo que pagar multas, un trámite relativamente amable salvo por el hecho de pagar que nunca lo es y siempre duele. A mí me tocó hacerlo, eso sí, en un lugar en Belgrano, sobre la avenida Cabildo, lejos de casa, pero acomodando los horarios para juntar todos los trámites que tenía que hacer por la zona.
Quedé un mes andando con el registro vencido. La ley de Murphy diría que si nunca tuviste problemas mientras tu licencia era válida, los tendrás en la pequeña ventana de tiempo en la cual circules flojo de papeles. En mi caso se cumplió a rajatabla. Dos días después de que se venciera el registro nos paró la policía, control de alcoholemia mediante. Zafe del test (0.0 alcohol en sangre) pero no del escarnio del oficial. "Le vamos a tener que retener el carnet, no va a poder circular usted y va a tener que ir a buscarlo y pagar la multa en la sede de Hipólito Yrigoyen del Gobierno de la Ciudad", me exclicaron. Al final, ruego mediante, zafamos.
Llegó el día de renovar el registro. Una mañana de julio. Había juntado todo el material necesario incluyendo documentación, fotocopias, comprobantes de pagos y el certificado de asistencia a un curso de educación víal dictado por Fabián Gianola, que por suerte se puede hacer online.
En la sede Recoleta Mall del GCCBA atiende gente muy bien distinguida que revisa la información. No parece una oficina pública, acaso si eso fuera algo bueno para destacar. Tampoco hay muchos puntos de contacto, vale decir, entre los empleados del lugar y el personaje de Gasalla. Las personas, a contramano de lo que uno esperaría, son relativamente amables.
Cuando avanzo para comenzar los trámites de rigor me informan que mi DNI no sirve ("porque usted renovó su licencia en San Isidro despúes de haber dado cambio de domicilio a Capital"). Tuve que renovar el DNI para poder volver al Mall a empezar a gestionar la nueva licencia. En cualquier otro momento, hacer eso hubiera sido un suplicio. Ahora no lo es. El DNI express se otorga en menos de 24 horas. El turno se saca online (yo lo saqué en el momento desde el celular) y entre que se ingresa y se sale del lugar pasan no más de 10 minutos (literales). Y todo eso sin moverme en un radio de más de 10 cuadras.
Nada mal para un país en donde hacer trámites es lo mismo que empezar a contar un cuento de terror.

jueves, 31 de agosto de 2017

Post#700 Nueva fecha de defunción de este blog

Me tomó unos 225 días (7 meses y 13 días) llegar al post número 100.
Me tomó unos 315 días (10 meses 12 días) desde la entrada N°100 para llegar al post número 200
Me tomó unos 337 días (11 meses 1 día) desde la entrada N°200 para llegar al post número 300 
Me tomó unos 288 días (9 meses 15 días) desde la entrada N°300 para llegar al post 400.

Me tomó unos 423 días (1 año, 1 mes y 27 días) desde la entrada N°400 para llegar al post 500.
Me tomó 343 días llegar desde la entrada N°500 al post 600.
Y finalmente me tomó 470 días recorrer el camino del post Nº600 al post Nº700, o sea, éste.

No tengo mucho para decir, ni para festejar. Sigo creyendo en el #mundomejor, pero apenas 9 de los últimos 100 posteos fueron inscriptos bajo ese label. Y cuando llegué al posteo 600 había hecho toda una cuestión al respecto. 

Había dicho que este blog se apagaba cuando llegue a los 1000 posteos. Ahora, pienso, no creo que llegue a eso. Por eso anuncio que el final de este espacio va a ser, en el caso de que no se alcance una cifra para esa época -al ritmo que venimos, lo más probable-, unmigone llegará a su fin el 6 de febrero de 2020. O sea, 10 años después de haber empezado a teclear. 
Chau. 

lunes, 14 de agosto de 2017

La mejor película que vi este año


Si tuviera que recomendar una película más o menos reciente recomendaría Sing Street. 
Todo pasa en Dublín cuando la recesión económica hace que el protagonista cambie la comodidad de la escuela privada en la que estudiaba por un centro público del centro de la ciudad, donde el clima es más tenso. 
Conor llega hasta el nuevo colegio sin amigos y recibe rápidamente la golpiza de los malos de la clase. Para olvidarse de ese mal pasar (más todo lo malo que está pasando en su casa) arma una banda. En realidad, arma una banda porque conoce a Raphina, a quien le promete que la invitará a ser la estrella en los videoclips de su banda que quiere formar. El problema es que para ese momento no tenía banda, con lo cual debe salir a armar un grupo musical con los perdedores que encuentra por ahí. 
Suenan The Cure, A-ha , Duran Duran, The Smiths y varios clásicos de la escena ochentosa. Conor le va dando impronta y estilo a los cambiantes estilos musicales por los cuales atraviesa la banda. 
Fresca, profunda y divertida, vale la pena darle una oportunidad a "Sing Street". Está en Netflix.