lunes, 26 de julio de 2010

¿Chau tildes?

Si de reglas ortográficas se trata, intento ser lo más ortodoxo posible. Siempre trato de escribir como RAE manda. Rara vez me como un tilde (o acento si quiero ser más coloquial e inexacto) cuando escribo formalmente y en este espacio también. Si pasa es sólo por una cuestión de pereza para la relectura; los errores mínimos son salvados rápidamente gracias al lápiz editor de Blogger.
Encuentro una autojustificación para eso. No se trata sólo de ser un alumno aplicado. Escribir bien le da agilidad a la lectura, me trato de convencer. Aún (todavía) no es lo mismo que aun (incluso). Otro ejemplo común que aportan los gallegos gordos que se juntan a tomar el té y discutir sobre la lengua (los miembros RAE):
Trabaja solo en este proyecto. (Sin tilde, solo se interpreta como adjetivo: ‘sin compañía’).
Trabaja sólo en este proyecto. (Con tilde, sólo se interpreta como adverbio: ‘solamente, únicamente’).
La lista podría seguir con muestras más o menos familiares y la pregunta seguirá siendo la misma:
Y todo este esfuerzo, ¿para qué?
Cada vez escribimos (me incluyo) peor y sin embargo nos seguimos entendiendo. Por lo menos el 80 por ciento de los argentinos menores de 40 años le huyen a los tildes y el 90 por ciento de ese grupo omite los signos de exclamación e interrogación de apertura. Estos: ¿ ¡ La estadística es una estimación arbitraria mía pero seguramente si encargamos un sondeo esos valores no serán muy diferentes. Volviendo a la cuestión, estos argentinos sub-40 (acá me excluyo) que no respetan las normas de la lengua castellana, ¿son condenados por la sociedad? No ¿Son cuestionados de alguna manera, acaso discriminados por la sociedad que los rodea, excluidos? Tampoco.
Yo creo, incluso, que son celebrados y se entra en sintonía con otro par al evadir las tildes. Es decir, al contrario, los que colocamos una línea aguda pequeña arriba de la letra somos observados de reojo por el resto de los mortales. Peor aún si los ortodoxos de la lengua intentamos corregir cual maestro siruela (se escribe con s porque no viene de la fruta), como queriendo curar a los pecadores. Lo menos que recibimos es un abucheo. Desistí de esa empresa hace unos años.
Es una lucha desigual alimentada encima por el hecho de que muchos de los teclados de las laptops (el mío por ejemplo) están configurados en inglés. Con todo, yo sigo firme junto a mis tildes y, aunque muy lejos de organizar una caza de brujas, acompaño pasivamente a los que no ven el placer ni la necesidad en firmar la sonoridad de la palabra. Si quieren los ayudo. Si puedo los aconsejo. Y, si lo leen acá, tal vez sirva la lección.

6 comentarios:

Juan DLC dijo...

muy buen post! me gusto. Para mi las pc´s son la gran responsable de esto. Igual, creo que antes que el tilde, van a desaparecer los ¡ y ¿, tmb debido a la cada vez mas influente lengua inglesa en nuestro diccionario.
Saludos!

Anónimo dijo...

Aburre, aburre, aburre....
Www.gabrielmenta.com

Anónimo dijo...

Buenísimo!!
Yo para el laburo suelo tener que consultar la web de RAE (la tengo entre mis favoritos de tanto consultarla) y me he llevado más de una sorpresa, pero estoy de acuerdo con que hay que intentar seguir escribiendo como corresponde. Sin embargo, como se verá, los ¿¡ no suelo usarlos en la vida cotidiana, pero sí para los manuales de capacitación en la empresa... es como que uno se va a adaptando al entorno.
En mi casa la PC tiene configurado por default el teclado en inglés, pero tuve que configurarle el alternativo en español porque a veces me siento incómoda si no puedo poner los acentos para hacer que la lectura sea más sencilla, tal como vos decís.
Aguante la RAE!

AC

JLL dijo...

Me sumo a la vieja guardia que escribe con prolijidad. Ahora, lo que decís es cierto: la gente cada vez escribe peor y todos se entienden. Muy pocas veces se generan "communication breakdowns". Creo que estamos llegando a una etapa de evolución de la escritura...
abrazo

Magdalena dijo...

Totalmente de acuerdo. Si bien yo tampoco uso mucho los ¿!, cuando los uso, hasta me resulta simpático como quedan, me gusta usarlos, pero no me acostumbro, pero hago el intento. Tiene otro sentido la oración, no es lo mismo -¿Quien te dijo eso? que -Quien te dijo eso? ¿No queda más simpático? jajaja

Igualmente creo que nada es peor que leer este tipo de cosas: "ke" "kien" "c", y millones más, que hasta a veces no entiendo lo que se trata de decir. ¿El nuevo diccionario adolescente quizás? De terror. Obvio que ni vale la pena escribir sobre este tipo de cosas acá... ¿No?
Saludos, muy buen post!

Magdalena dijo...

hjhhk