viernes, 1 de mayo de 2026

50 días, 500 palabras: anatomía de la mejor final de la historia 11/50

 La final del Mundial FIFA Brasil 2014 quedó muy cerca en el tiempo. 

Habían pasado 24 años desde esa final que comenté en el posteo de abajo. 

Pienso que hemos sido injustos con la Argentina. Sí, ha habido generaciones de jugadores excelentesque no han podido escalar más allá de cuartos de final (Bati, Cholo, Ayala, Pupi, Ortega), pero más o menos la Selección siempre ha dado la talla. 

En el Mundial 94 estábamos para más, es cierto. Pero, más allá del corte de piernas al Diego, yo creo que no había chance de que ese Mundial no sea para Brasil. Solamente en 2010 con España y en 2022 con Argentina pasó lo que pasó: que un candidatazo firme se quede con el Mundial. En los demás Mundiales que yo recuerde no hubo una sensación de que "a este para ser campeón hay que fusilarlo y rematarlo en el piso". Brasil tenía hambre, sed de revancha y necesidad de honarar su historia. Y un  equipazo. 

En el 98 nos quedamos afuera en semis con Holanda de un minuto para el otro. Ortega, cabezazo, gol... de Berkamp. Si pasábamos quedaban dos partidos duros pero ganables. Brasil en semis y Francia en finales. Más allá de que estaba O fenómeno en la verde amarelha yo creo que la Argentina podría haberle ganado a los hermanos y hacerle un partido más digno del que hicieron en la final contra los locales. 

En el 2002, un Mundial rarísimo, Argentina recibió la paliza más grande de su historia reciente. Mientras Verón hacía el gesto de tranquilo, en Avellaneda estaba la policía cagándose a tiros con manifestantes (Kosteki y Santillán).

En 2006 merecimos más. Argentina tenía un equipazo. Y los cuartos con Alemania, que empezamos ganando, los perdimos por verdes. ¿Cómo se puede lesionar así un arquero? Maradona dijo después, con cierta razón de que a un arquero para que salga de un partido decisivo hay que sacarlo solamente adentro de un jonca. 

2010, aunque la Argentina fue una banda. estuvimos donde teníamos que estar. Nos sostuvimos con mística (Maradona-Messi en el campo) pero sin juego. Y hasta ahí llegamos. 

El 2018 fue, después del 2002, lo peor que recuerdo. Aun así, el partido de octavos de final fue rarísimo. El Kun patea una pelota por arriba del travesño después de un centro sucio. Era el ¡empate! y nos íbamos al alargue sin Mbape en cancha. Perdimos contra el campeón y contra el finalista. 

No hay comentarios: