miércoles, 24 de julio de 2013

Reinvidicación pera


Hasta hace un tiempo la pera para mí era la prima boba de la manzana. No podía resistir la idea de que llegara el invierno y esa antiestética cosa de color indefinido se sirviera de postre en la mesa.
La gente cambia y yo también. Para más información consultar reinvidación Bay Biscuit, pan dulce y arena.
Hoy disfruto mucho de una pera jugosa de postre y de su sabor entre ácido, dulce y arenoso. Es el complemento ideal de una comida mediocre. No muy pesada, pero lo suficientemente noble como para cortar el sabor de alguna comida intrascendente de entresemana. Lo malo, aunque eso corre para casi todas las frutas, es que es muy fácil ensartarse con una pera pasada. Pero cuando anda bien vuelve a mí la necesidad de darle un noble pedido de disculpas a la pera. Una segunda oportunidad que me hace reflexionar sobre cómo la vida adulta nos pone en órbita hasta con las cosas más insignificantes.

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