lunes, 26 de octubre de 2020

Guada es una cuarentenniall

Así como lo anticipamos, el 10 de octubre fue el break even. Guada pasó a vivir más tiempo en cuarentena que sin ella (209 días).

Más adelante, esepro, la libertad se pondrá al día y le devolverá la estadística en su favor. Por ahora, el reloj cuenta las horas en favor del confinamiento. 

Cumpleaños de Joaquina en cuarentena

El 13 de octubre Joaqui cumplió 7 años. Igual que con Pedro, preparamos su regalo como nunca antes. Compramos un perro (regalo de Ababo) y el 6 de agosto ya casi teníamos resuelto el presente. Además, le reemplazamos el monopatín que se le rompió al hermano "por accidente". 

Joaqui festejó en la Plaza Chile con Sofi "su mejor amiga" el lunes 12 (feriado) y el martes almorzamos con Tata y Naná. 

También pasamos la tarde en La Horqueta y nos quedamos ahí hasta el viernes. 

En total hubo como 4 festejos y muchos regalos. 

Así como le gusta a ella.  

Cumpleaños de Pedro en cuarentena

El 23 de septiembre Pedro cumplió 10 años. Este años más que cualquier otro preparamos el regalo con más tiempo que nunca. Le regalamos un iPad para el cual él aportó su parte. Desde hace 3 años que ahorraba para una PS4 primero y para una tablet después. Pusimos el resto y 2 meses antes empezamos a gestionar el regalo. Lo compramos en TiendaMía. Un salto de fé. Llegó a los 24 días, puerta a puerta. 

El festejo fue en la Plaza que está en frente a ATC (TV Pública). Llevamos pochoclos, Gatorade y chocotorta. Vinieron como 20 amigos, fue todo un suceso, con regalos y todo. Unos días antes habíamos hecho lo propio en La Horqueta. 

Recibió además otros regalos: un libro de Tin Tín, una pelota que suena, una funda para el iPad, batería para la compu y otras cosas más. 

Pedro la pasó bien. 

lunes, 5 de octubre de 2020

Cuarentena Día 200 (para nosotros, Día 205)

Hoy, mientras todos se acuerda del Dr. Cahn por el día 200 de la cuarentena, nosotros ya vamos por el 205. Por que la nuestra empezó el 15 de marzo. 

El sábado pasado llegó Luna, un nuevo integrante de la familia. 

Pensé en hacer una lista de 200 cosas que pasaron en 200 días de cuarentena. 

Me conformo con nombrar 20.

1. Empezó la facultad

2. Agus tuvo apendicitis

3. Armamos un rompecabezas

4. Cumplí 40 años

5. Agus rearmó su taller

6. Los chicos pasaron al zoom.

7. Guada cumplió años.

8. Pedro cumplió años. Gateó, caminó y habló.

9. Muchos otros cumplieron años. 

10. Pedimos un iPad por Tienda Mía y llegó.

11. Empezamos a pagar una bocha de tarjeta y se refinanció sola. Y ahora están llegando las cuotas.

12. Compramos un montón de cosas por Mercado Libre.

13. Gané dos clientes.

14. Me anoté en un mundial de escritura, escribí todos los días.

15. Engordé un montón de kilos.

16. Seguimos grabando el podcast.

17. Seguí escribiendo en el blog. 

18. Seguí dando clases.

19. Limpié los baños, regué las plantas.

20. A Papá le robaron. 

martes, 29 de septiembre de 2020

Cuarentena Día 199

 -¡No se puede tocar!

-Ah, perdón, me había olvidado. 

-Yo te la muestro, ¿cuál querías ver, la Rolling? 

-No, no sé, quería ver la revista. 

-Yo te la muestro, mirá.

-Me había olvidado que estábamos en la nueva normalidad.

-Pero yo te la muesto, mirá, ¿Cuál querés ver? ¿esta? 

-No, ya está, se me fueron las ganas de comprar.

domingo, 27 de septiembre de 2020

Cuarentena Día 197

Tendría que escribir sobre que pasamos 6 meses en cuarentena.

Pero no puedo escribir.

Tendría que escribir sobre que Pedro cumplió 10 años, festejó en la plaza con amigos y sobre lo grande que está.

Pero no puedo escribir.

Temdría que escribir sobre Guada, sobre Joaqui, sobre Agus y su pintura y sobre los kilos que engordé.

Pero no puedo escribir.

Van casi 200 días de cuarententa.

lunes, 14 de septiembre de 2020

@VisaArgentina la reconcha de tu madre, tu atención al cliente y experiencia de usuario es la que más me hizo sufrir en toda mi vida.

Hace un mes me empezaron a rechazar la tarjeta VISA en los lugares donde compraba siempre: Disco, Carrefour Express. No hace falta decir cuánto estoy pagando. Hacemos el máximo esfuerzo para tratar de pagar el saldo completo incluyendo el financiamiento de la deuda para que la empresa nos nos ejecute a sangre fría con sus intereses usureros.

El verdadero calvario empieza cuando uno llama al 4379 3400. Primero hay que poner los 16 numeros de la tarjeta. Después soportar que una computadora te dicte con voz robótica un montón sobre el estado de tu cuenta que ya la sabés de antemano si tenés mínimos conocimientos de home banking. Recién después de esos 4 o 5 minutos te dan un menú de opciones. Todas opciones bastante inútiles hasta que aparece la opción 8, "otras consultas". 

Esa opción te deriva con un operador, generalmente cordobés, que nunca es la persona con la que necesitás hablar cuando le explicás el problema. Por eso, te deriva con otra área. La primera vez que llamé hace un mes me derivaron 4 veces. Cada vez que le contaba a alguien mi problema "me están rechazando la tarjeta en los comercios donde compro siempre y yo la estoy pagando" me pasan con "el área correspondiente" que las primeras 3 veces de correspondiente no tuvo nada.

Cuando conseguí hablar con la persona adecuada me dijo que mi tarjeta estaba habilitada para operar, que a veces el sistema hace controles aleatoreos. 

Diálogo:

-¿Pero qué hago si me pasa de nuevo? 

-Tiene que llamar del comercio para habilitarla en el momento.

-¿Usted me estás diciendo que si yo, por ejemplo, estoy en la caja de Disco con 14 personas detrás mío tengo que llamar en ese momento para que me habiliten ahí? O sea, ¿esperar 40 minutos y si de milagro alguien atiende gestionar el permiso con toda la gente atrás queriendo matarme? 

-Sí, tiene que llamar desde el comercio. 

-¿A qué número?

-Al que usted llamó. 

-¿¡Pero me podría dar un número directo!? La estoy pasando pésimo y no me está dando las respuestas que necesito.

-Pero yo le estoy respondiendo.

-¿¡A qué número tengo que llamar!?

-4379 3400.

-¿Y el interno?

-7777

-¿Y cada cuánto me van a hacer los controles "aleatorios"?

-No se lo podría decir.

-¿Me puede pasar con alguien que sepa?

La llamada se cortó. Como si fuera el colmo, VISA te avisa que te van a hacer una encuesta sobre cómo fue el servicio.

(...)

Pasaron 3 semanas y la tarjeta funcionó más o menos bien. Seguí pagando, claro, el resumen del mes siguiente. 

El viernes pasado en Disco la tarjeta vuelve a ser rechazada. 

Le explico a la cajera que me dijeron que llame desde el comercio. Intenté hacerlo. Entre los nervios y la espera, no conseguí pasar el sistema de atención al cliente. Esa barrera pesada que VISA impone para que solo los clientes más hinchapelotas (¿seré yo uno de ellos?) lleguen a hablar con una persona de carne y hueso.

Se armó fija atrás mío. La gente miraba con cara larga. 

Saqué otra tarjeta (no VISA) y pagué con esa.

Hoy llamo de nuevo al 4349 3400.

Primer intento. Después de 20 minutos consigo hablar con alguien. Cuando me pasan con el área correspondiente "de compras" se corta unilateralmente el llamado.

Segundo intento. Pasa el incordio de los numeritos. Primera persona que me atiende. No es la correcta. Le advierto que ya me llamé una vez, me pasaron con otra área y se cortó. Le ruego, le suplico que no vuelva a pasar. Espera y conexión. Eureka! Atiende una cordobesa. La comunicación es malísima. Se escucha todo entrecortado. Me alcanza a decir que mi tarjeta está habilitada para operar, que entró un pago (debe ser una cuota) hoy. Que tengo que llamar del comercio. 

Vuelve mi furia.

-Pero eso me lo dijeron la otra vez y no es así. La cajera de Disco me dijo que ellos no llaman a ninguna tarjeta para pedir autorización. ¿Qué tengo que hacer? 

La comunicación entra en un caos de ruido. Se escucha ruido metalizado. 

-Hola?

-Hola!

-Hola, ¿me escucha? 

-No corten! No corten, la concha de su madre! vuelvan!