martes, 14 de agosto de 2012
Un recuerdo de hace un tiempo atrás
viernes, 29 de julio de 2011
Extraño los comerciales de cigarrillos
Acá van algunos de los ejemplos:
L&M - Negro
La señora, una rubia muy distinguida, se va de vacaciones con su pareja a una isla del Caribe. Durante su descanso se cruza con un negro musculo con quien -sospecho- tiene una relación que va más allá del mero hecho de darle fuego. De fondo suena "Rebel in me", de Jimmy Cliff, todo un símbolo de la época.
Jockey - Susana Romero
Una jovensísima Susana Romero baila al ritmo de Raúl Porchetto y nos explica qué es estar a la moda en los locos 80s.
Derby
Si te acordás de los Derby o conocés a alguien que fumó cigarrillos de esa marca es porque tenés más de 35 años.
Chesterfield
Un regio chalet de Punta del Este y una señora que pasea en un moderno barco nos quieren convencer de que fumando uno del americano más famoso pasamos a formar parte del jet set mundial y nos codeamos en las fiestas con Carolina de Mónaco en su etapa hardcore.
Claudia Brant canta "Juntos" en Ritmo de la Noche
No encontré el comercial de L&M en donde suena este tema. Por favor si alguien lo tiene que me lo haga llegar así lo termino. Pero investigando la cuestión descubrí que la argentina Claudia Brant es una de las compositoras latinas más grosas.
jueves, 12 de agosto de 2010
Reliquia geek
Por las dudas, el fin de semana pasado rescaté de casa esta reliquia retro-nerd que ya estaba en la bolsa de consorcio, a punto de ser víctima de una limpieza de altillo:

Se trata del manual original en inglés de nuestra preciada Commodore 64, copyright 1984; mi primer computadora. La imagen corresponde al scan del incunable que, a pesar de los cuestionamientos, ya adorna nuestra mesa ratona orgulloso cual coffee table book.
A la espera de que algún día tome valor de pieza de colección, la imagen me trajo el fin de semana muchos recuerdos que me transportaron 20 años atrás.
Para los ya que nacieron con una PC bajo el brazo, les cuento que la Commodore fue una de las primeras computadoras domésticas. Según jura Wikipedia, la primera Commodore salió a la venta en 1982; por aquel entonces se conseguía por la módica suma de 595 dólares, más o menos lo mismo que cuesta una PC clon completa hoy. Trabajaba con el lenguaje de programación BASIC y para ejecutar el software había que teclear una serie de códigos dignos de la escotilla de Lost. Escaneé también las páginas 28 y 29 del manual, en donde se explica cómo cargar programas almacenados en cassettes (sí cassettes de audio, tipo TDK) o diskettes floppy de 5 1/4" (?!):
Casi como si fuera ayer me acuerdo de mi vida junto a la C64. Del LOAD ,8,1. De los juegos: California Games, Winter Games, Circus Charlie, Green Beret, Bruce Lee, Wonderboy. La complejidad del arcade era proporcional al tiempo que la máquina tardaba en cargar el software y arrancar. Por ejemplo, para poder empezar a jugar al California Games a las 6 de la tarde tenía que poner el diskette a las 5.30, bajar a tomar un Nesquik y volver media hora más tarde para chequear si tuve suerte o si debía repetir el proceso y esperar media hora más. Si los planetas se alineaban, esta era la imagen que se proyectaba en el televisor:
Tuve mi primera y única Commodore en 1989. Era una 64, adquirida de segunda mano. Tenía 9 años, fui feliz. Y no sigo para no parecerme a un viejo choto.
jueves, 15 de julio de 2010
Las mejores películas de los 80s
8. La historia sin fin (1984)
“Atreyuuuuuuuuuuuu, ¡¿dónde estás?!”, pregunta el perro blanco gigante que vuela. “Falcoooooon”, grita Atreyu desespetado. ¡Qué momento! ¡qué tensión! Y qué triteza cuando se le muere el caballo.
7. Los Bicivoladores (1983)
Qué grosos que eran esos bicivoladores, qué cancheros, qué estilo tenían. No me acuerdo como se llamaba el protagonista pero era mi ídolo. Los vicivoladores es Karate Kid arriba de una BMX. Y acabo de enterarme que en inglés la película se llama "BMX Bandits".
6. El Imperio contraataca (1980)
Aparece Yoda. Vader se confiesa padre de Luke. Buenísima. Tuvieron que pasar 13 años para que no me de miedo el hombre de la máscara y pueda entenderla bien.
5. Los Goonies (1985)
¡Qué buena pandilla! Me hubiese gustado vivir sus aventuras de chico.
4. Karate Kid (1984)
Encerar, pulir. ¡Enseñame a pintar la cerca! Daniel San+Miyagi vs. Los Cobra Kai. "Bárrele la pierna", le dice el sensei a John Lawrance. La grulla. "Lo conseguimos, señor Miyagi", dice Daniel Larusso mientras sostiene el trofeo y arranca la música ochentosa con los título. ¡Qué emoción! Más no puedo pedir.
3. Quisiera ser grande (1988)
Si hubiese podido a mis 13 pedirle un deseo al mago Zoltar, le hubiese pedido exactamente lo mismo que Josh Baskin. Y hubiese hecho lo mismo que él viviendo una vida de chico en un cuerpo de grande. Qué buen departamento se armó.
2. Duro de matar (1988)
En España la llaman "Jungla de cristal". Es la mejor película de acción de todos los tiempos. ¿El Nakatomi Plaza existe o lo inventaron para la película? Si existe me gustaría conocerlo cuando vaya a Los Ángeles. Me sé diálogos enteros de la versión doblada. Como ese cuando John McClane se arrastra todo transpirado y ensangrentado por el ducto de ventilación, prende un encendedor y mirando a la cámara dice: "Vengan a la costa; allí nos divertiremos todos juntos".
1. Vovler al futuro (1985)
La primera de la mejor de todas las triologías. Puedo escribir regueros de tinta sobre Marty McFly y el Doc. Quedará para otro post. Sigue siendo mi favorita.
martes, 30 de marzo de 2010
La lata de Nesquik

El comentario del Cholo generó más comentarios en sí que el post de ayer. Y miles de voces se levantaron para dar su opinión (miles, en realidad, es un decir; eran 3 o 4, todas mujeres).
Lo cierto es que, en efecto, hace tiempo que el Nesquik ya no se consigue más en la lata de colores. Algunos, todos mayores de 25 años que sí conocieron el Nesquik en lata, se pusieron a añorar esas épocas y aprovecharon para compararlas con lo mal que estamos ahora.
Yo, al igual que Spinetta y otros, no creo que todo tiempo pasado fue mejor. En muchos aspectos creo que estamos mucho mejor que antes. Pero sí extraño a la vieja lata de Nesquik; y sobre todo el ritual de clavar la punta de la cuchara en la tapa, hacer palanca y con ese mismo adminículo destruir el aluminio que separaba al polvo mágico del resto del mundo.
Hoy ya casi no tomo Nesquik, salvo a veces en verano. Pero me acuerdo de varios de los diseños que tenían las latas: la de Navidad con Papá Noel, una con la cara de Xuxa, la común amarilla. En Mercado Libre se venden latas de Nesquik vintage ¿! a 50 pesos.
Me acuerdo también de los pasos en falso: el Nesquik de frutilla, el de dulce de leche; de lo insufrible que es el conejito ese y de lo malo que era el Toddy (la pseudocompetencia de Nesquik, grumos por doquier). Y de todos los usos que se le podía dar a estas latas. Como Pepe Lui, el del tema de Divididos, que las usaba para cazar sapos.
Yo no me acuerdo de haber guardado ningún animal ahí, pero sí las cerraba, les agujereaba la tapa y me armaba una espectacular alcancía.

