Este año dejé de ver televisión.
También dejé de escuchar radio.
Hace tiempo ya que no leía los diarios en papel, salvo los domingos. Pero este año la situación se agravó. Salvo por cuestiones laborales, no consumo medios. Y eso es bastante para mí.
Cada tanto vuelvo a prender la televisión. ¿Sigue estando Fantino? ¿Doman en Intratables? ¿A qué hora dan lo de Guido? ¿Ese programa de Leo Montero es en serio o en joda?
No es una pose. Me encantaría poder mantener la rutina de prender la televisión o la radio, o recibir el diario por abajo de la puerta y desplegarlo encima del tazón de café con leche. O pasar por el kiosco para pedirle a Sergio si llegó la Rolling Stone de este mes.
Simplemente, ese hábito se diluyó. Fue con bastante naturalidad que me asusta un poco. Hice todo lo posible por mantenerlo. Hasta me pregunto si fui yo el que abandonó a los medios o si, acaso, no fueron los medios los que me abandonaron a mí.
Hoy, como a casi todos los alumnos a los que le pregunto, los medios casi no existen en mi vida (salvo por temas profesionales). Las plataformas digitales lo han hecho una vez más. Cambiaron los formatos, y a cada industria le llega su Uber.
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martes, 10 de diciembre de 2019
jueves, 29 de mayo de 2014
Por qué no me gusta Preguntados
Publicado por
unmigone
a las
11:10
Si me conocen sabrán cuánto me gustan los certámenes de preguntas y respuestas. Sigo todo lo que tenga que ver con esta categoría de entretenimiento. Desde el más berreta de los progrmanas de cable hasta el más refinado y producido envío televisivo (tipo los que están al aire en TVE), Jeopardy, kermeses, juegos de mesa (todos), contratapas de diarios. Consumo básicamente todo lo que esté relacionado con poner a prueba la cultura general.
Por eso, también, fui un early adopter de Preguntados. Un viernes por la tarde hace como 8 semanas volví de una llamada a mi escritorio y vi que todas mis compañeras estaban más preocupadas por responder quién era presidente de Estados Unidos cuando fue el escándalo del Watergate que por trabajar (era viernes). Indagué un poco y terminé tirando la chancleta yo también. Conocí Preguntados y dije "golazo" (porque además soy bastante bueno).
Pero el romance con la app furor de los últimos tiempos duró poco. ¿Por qué? El juego está muy bien hecho, la plataforma es excelente, corre bien, podés desafiar a tus amigos, es viral, y tiene muy lindo diseño. Pero tiene un problema con la base de los juegos de preguntas y respuestas: las preguntas están mal curadas.
Curadas significa seleccionadas. Analizadas desde el punto de vista y la noción lúdica que tienen todos los juegos. Que las preguntas tengan un nivel parejo dentro de lo que puede considerarse parejo para algo tal relativo como la cultura general. Que haya una noción de justicia que achate a la suerte.
Me explico.
Si bien la rueda gira y la categoría es azar no es lo mismo preguntar por el escudo del Barcelona (pregunta fácil)
Por eso, también, fui un early adopter de Preguntados. Un viernes por la tarde hace como 8 semanas volví de una llamada a mi escritorio y vi que todas mis compañeras estaban más preocupadas por responder quién era presidente de Estados Unidos cuando fue el escándalo del Watergate que por trabajar (era viernes). Indagué un poco y terminé tirando la chancleta yo también. Conocí Preguntados y dije "golazo" (porque además soy bastante bueno).
Pero el romance con la app furor de los últimos tiempos duró poco. ¿Por qué? El juego está muy bien hecho, la plataforma es excelente, corre bien, podés desafiar a tus amigos, es viral, y tiene muy lindo diseño. Pero tiene un problema con la base de los juegos de preguntas y respuestas: las preguntas están mal curadas.
Curadas significa seleccionadas. Analizadas desde el punto de vista y la noción lúdica que tienen todos los juegos. Que las preguntas tengan un nivel parejo dentro de lo que puede considerarse parejo para algo tal relativo como la cultura general. Que haya una noción de justicia que achate a la suerte.
Me explico.
Si bien la rueda gira y la categoría es azar no es lo mismo preguntar por el escudo del Barcelona (pregunta fácil)
Que el país que está al oeste de Zambia (esta es una pregunta mucho más compleja, incluso para los fanáticos de la geografía)
Y después están las preguntas en inglés o portugués que se cuelan entre otras. Esto, supongo, debe ser un error. En un momento también se ve el juego pegó bien en España así que se empezaron a aparecer muchas preguntas sobre hitos de la Guerra Civil, o sobre comunidades autónomas o sobre la capital de Numancia.
Entiendo que hay una fábrica de preguntas y que cada usuario puede mandar sus preguntas. Yo incluso mandé algunas. Pero hay que afinar un poco más el lápiz que elige cuáles salen a la cancha y cuáles no. Esa es la esencia de los concursos de preguntas y respuestas, que el juego sea justo y que el peso del azar, si bien existe, sea relativo.
Igual, un mensaje positivo. Como la herramienta es dinámica e interactiva todo se puede mejorar (y se está haciendo, claro). Tal vez en algunas semanas este aspecto muy importante del juego se haya pulido.
lunes, 26 de diciembre de 2011
Probando twitterfeed
Publicado por
unmigone
a las
16:05
miércoles, 18 de mayo de 2011
Feliz día, Internet (atrasado)
Publicado por
unmigone
a las
11:18
En 1995, durante la primera temporada de CQC, Pergolini se escapaba del estudio y se metía en una especie de bunker en donde había una computadora y se conectaba con el sitio de la Casa Blanca, le mandaba un email a Clinton, buscaba fotos de Beavis & Butthead... era la primera vez que yo escuchaba hablar de Internet. Tenía 15 años.
Al año siguiente (1996) mi colegio ya tenía una conexión de dial-up. Bajábamos a la sala de computación a ver cómo Andrew, profesor de Física, chateaba con un noruego. Quedábamos todos detrás de él como en una platea leyendo lo que escribía. Después, cuando me dejaban, me metía a buscar fotos de Los Simpsons.
Con el tiempo, todo se fue naturalizando e Internet pasó a formar pate fundamental de mi vida. Me puedo preciar de decir que fui un early adopter de la red de redes. En cierto modo, cambió mi vida. La de todos también, pero siento que muchas de las decisiones clave que tomé podrían haber sido diferentes si Internet no existiera.
Me doy cuenta de que viví casi la mitdad de mi existencia sin Internet y la otra mitad con. La celebración del Día de Internet en algunos países ayer fue apenas una excusa para dejar este comentario que daba vueltas por mi cabeza hace un tiempo. Larga vida para Internet, para todos.
Al año siguiente (1996) mi colegio ya tenía una conexión de dial-up. Bajábamos a la sala de computación a ver cómo Andrew, profesor de Física, chateaba con un noruego. Quedábamos todos detrás de él como en una platea leyendo lo que escribía. Después, cuando me dejaban, me metía a buscar fotos de Los Simpsons.
Con el tiempo, todo se fue naturalizando e Internet pasó a formar pate fundamental de mi vida. Me puedo preciar de decir que fui un early adopter de la red de redes. En cierto modo, cambió mi vida. La de todos también, pero siento que muchas de las decisiones clave que tomé podrían haber sido diferentes si Internet no existiera.
Me doy cuenta de que viví casi la mitdad de mi existencia sin Internet y la otra mitad con. La celebración del Día de Internet en algunos países ayer fue apenas una excusa para dejar este comentario que daba vueltas por mi cabeza hace un tiempo. Larga vida para Internet, para todos.
jueves, 9 de septiembre de 2010
Hola Twitter, ¿estás ahí?
Publicado por
unmigone
a las
18:20
Armé mi usuario de Twitter a principios de este año. ¿Cantidad de tweets hasta hace tres días?: 0. Nunca le encontré mucho la gracia a esta red social. Siempre me pareció más una vidriera para famosos (en el sentido amplio de la palabra: políticos, celebrities, deportistas, periodistas) que una herramienta para comunicarte con tu gente (Facebook, en ese sentido le saca una ventaja enorme al pajarito).
Este post habla de lo que pasa en España, pero confirma un poco mi percepción: “Fuera del ámbito tecnológico/friki/blogger o como queráis llamarlo, la verdad es que Twitter no lo usa nadie, o casi nadie”, dice el blogger que lo escribe.
Pero también dicen muchos (este tipo también) que hasta que uno no lo usa no entiende ni conoce su verdadero potencial adictivo: “Si intentas explicar a alguien qué es y para qué sirve el servicio probablemente te mire con incredulidad (…) Como casi todo lo bueno, el verdadero valor se descubre cuando empiezas a darle uso”.
El lunes pasado, después de una conversación más con twitteros encantados decidí darle una oportunidad a la t minúscula celeste . No tengo acceso a Internet desde mi celular con lo cual no puedo dejar mis impresiones callejeras (ese me parece que es verdadero valor de Twitter) así que tengo que tomarme el trabajo de ingresar en twitter.com para postear y ahí reconzco que la pereza me gana. Por eso, la experiencia en el mundo del microblogging hasta ahora fue más o menos. Cumplí hoy mis primeros 10 tweets y sigo contanto. El más complejo fue el primero: Busco comprender la complejidad de las relaciones humanas. Me resigno ante la confortable cotidianeidad;desisto ante la inalcanzable verdad. Intento encontrarle la vuelta a lo que se puede poner. Cuando se me ocurre una idea y me queda cómodo (o sea, tengo la computadora o notebook más o menos a mano) la pongo. Elegí seguir a todos los famosos con los que me fui cruzando allí. Desde CFK hasta Francis Mallmann. Y no sé si vale promocionar para que me sigan, pero si les gusta los invito a sumarse a mi docena de orgullosos followers.
Navego por el tope de 140 caracteres con cierta discreción. Me falta soltar la mano. Intentaré seguir buscándole la vuelta a lo que puedo poner. Fase experimental 1.
Puse una ventana en el costado de este blog para poder mostrar los twitts recientes. Si me quieren seguir o escribir, se puede hacerlo desde ahí o buscándome como @unmigone.
Nos vemos aquí o allí, si es que están.
Este post habla de lo que pasa en España, pero confirma un poco mi percepción: “Fuera del ámbito tecnológico/friki/blogger o como queráis llamarlo, la verdad es que Twitter no lo usa nadie, o casi nadie”, dice el blogger que lo escribe.
Pero también dicen muchos (este tipo también) que hasta que uno no lo usa no entiende ni conoce su verdadero potencial adictivo: “Si intentas explicar a alguien qué es y para qué sirve el servicio probablemente te mire con incredulidad (…) Como casi todo lo bueno, el verdadero valor se descubre cuando empiezas a darle uso”.
El lunes pasado, después de una conversación más con twitteros encantados decidí darle una oportunidad a la t minúscula celeste . No tengo acceso a Internet desde mi celular con lo cual no puedo dejar mis impresiones callejeras (ese me parece que es verdadero valor de Twitter) así que tengo que tomarme el trabajo de ingresar en twitter.com para postear y ahí reconzco que la pereza me gana. Por eso, la experiencia en el mundo del microblogging hasta ahora fue más o menos. Cumplí hoy mis primeros 10 tweets y sigo contanto. El más complejo fue el primero: Busco comprender la complejidad de las relaciones humanas. Me resigno ante la confortable cotidianeidad;desisto ante la inalcanzable verdad. Intento encontrarle la vuelta a lo que se puede poner. Cuando se me ocurre una idea y me queda cómodo (o sea, tengo la computadora o notebook más o menos a mano) la pongo. Elegí seguir a todos los famosos con los que me fui cruzando allí. Desde CFK hasta Francis Mallmann. Y no sé si vale promocionar para que me sigan, pero si les gusta los invito a sumarse a mi docena de orgullosos followers.
Navego por el tope de 140 caracteres con cierta discreción. Me falta soltar la mano. Intentaré seguir buscándole la vuelta a lo que puedo poner. Fase experimental 1.
Puse una ventana en el costado de este blog para poder mostrar los twitts recientes. Si me quieren seguir o escribir, se puede hacerlo desde ahí o buscándome como @unmigone.
Nos vemos aquí o allí, si es que están.
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