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viernes, 23 de octubre de 2015

Un año de pan

"Esta máquina se paga sola, ya vas a ver". La promesa estaba atada la virtud de la constancia, un valor al cual un horno de pan termina, en la mayoría de los casos, aplastando con su gran porte. Sin estadísticas oficiales, los datos privados indican que el 87 por ciento de la gente que se ha comprado un horno de pan lo ha abandonado después de usarlo no más de 6 o 7 veces.
Con el desafío de bajar los costos del pan, hice las cuentas:
Precio de una bolsa de pan Lactal 660 gramos (septiembre 2014): $ 27,02
x 5 (es la cantidad  que consumos en casa por mes): $135,01
12 cuotas del horno de pan Atma (Garbarino): $ 108
Costo de pan casero:$5
x5: $25
Total horno más pan casero: $133
O sea, que durante el primer año si reemplazábamos la compra de pan por el pan casero, en efecto, la máquina se pagaba sola.
Eso sí, había que dejar de gastar en pan.
Ahora, cuando las cuotas ya se terminaron de pagar y todavía seguimos usando el horno de pan podemos decir que el ejercicio de constancia valió la pena. Si además le aplicamos inflación (el mismo pan Lactal cuesta hoy $40,05) el ahorro es significativamente mayor.

lunes, 6 de julio de 2015

#mundomejor Toddy ya no deja grumos


Cuando yo era chico, la tragedia tenía nombre: Toddy. Si por algún acaso caíamos a tomar el té a la casa de un amigo y no había chocolate en polvo marca Nesquik era el horror, ¡el horror! El Toddy, hermano muy inferior de la marca del conejo, tenía que ser preparado sólo con leche caliente. De lo contrario, había que batir el polvo con la mano a 4000 rps agregando apenas un fondo de leche para que saliera algo decente. Con Nesquik, en cambio, se ponía el polvo, la leche y listo.
Mucho tiempo después volví a comprar Toddy para saber si todavía había que luchar contra los grumos de chocolate. Y no. Ya no más. El chocolate en polvo también evolucionó gracias a la tecnología. Sería bueno saber por qué antes tenía y ahora no. Y desde cuándo no los tiene.
Esto me recuerda también que en su momento cuando salieron las galletitas Toddy escribí un post elogiándolas pero también advirtiendo una excesiva sobrevaloración de esas cookies. Sigo pensando lo mismo. 

martes, 27 de enero de 2015

Reivindicación helado de frutilla

2010: Reivindicación Bay Biscuit
2012: Reivindicación Pan Dulce
2013: Reivindicación Chocolate amargo / Reivindicación pera / Reivindicación arena
2014: Reivindicación Siri (bueno, no es una comida)
2015: Helado de frutilla

Para mí, los helados siempre fueron de crema. chocolate, dulce de leche y sus derivados (por ejemplo: tramontana, dulce de leche granizado y chocolate suizo). La fruta, out.
Pero todo concluye al fin. Gracias a Pedro y su pasión por la fruta roja helada, ahora disfruto también de un fresco helado de frutilla al agua.
Mientras escribo esto me doy cuenta de que toda mi vida de blogger escribí mal reivindicación (puse reinvindicación) y nadie me avisó nada. Not cool, amigos comentaristas. Eso, con certeza, es la mejor expresión de que este blog no le interesa a nadie... más que a mí.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Hola, Sugus violeta chiquito

No nos habíamos conocido, recién hoy me entero de que existes.
Mucho gusto.

miércoles, 19 de marzo de 2014

Cometapas


-¿Querés un sandwich de tapa de pan?
-Siiiii, me encanta.

Alguien se tiene que comer las tapas. Si los educamos de chicos para que lo hagan no es engaño. Es aprendizaje.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Reivindicación chocolate amargo


Bay Biscuits
Pera
Pan Dulce...
Toblerone negro, otrora rechazado y repudiado, hoy convertido en objeto de deseo. Otro paso más hacia la vida adulta

lunes, 9 de diciembre de 2013

Inflación Coto

Febrero 2013
Diciembre 2013
 
 


Los facsímil muestran los tickets de compra de Coto Digital de febrero y diciembre de este año. Y me da los datos para sacar el coeficiente inflacionario propio tomando como ejemplo no científico 3 de los productos de primerísima necesidad:

QUESO BLANCO CASANCREM LIGHT POT 500 GRM
Febrero 2013:  $ 22,99
Diciembre 2013: $32,04
Diferencia: +39,36%

HUEVO BLANCO CJA 6 UNI
Febrero 2013:  $ 7,33
Diciembre 2013: $9,59
Diferencia: +30,83%

LECHE DESCREMADA LA SERENISIMA C/CALCIO VIT A C D B9 SCH 1LT
Febrero 2013:  $ 6,09
Diciembre 2013: $ 8,35
Diferencia: +37,11%

viernes, 11 de octubre de 2013

Chau Li, hola Carrefour Express


Tal vez este sea el último ticket del Supermercado Azcuénaga (cfr. el Chino de enfrente de casa) que registre una compra familiar.
Con mucho pesar y después de casi 6 años de noble servicio, una intoxicación masiva atribuida a unos ravioles de ricota La Salteña retirados de su góndola de frío dejó a Li y a su mujer sin crédito y a mí sin margen para sostenerlos como proveedores.
Lástima.

miércoles, 14 de agosto de 2013

El Serenito del Gobierno, mmm

¿2 serenitos por 3,50 pesos? Sí, es posible. Y se consiguen en Carrefour Express. Yo la los vi (y compré) en dos locales diferentes. Son ricos y por ese precio ($1,79 cada uno) se disfrutan aún más. A comprarlos antes de que se termine el acuerdo de precios.

miércoles, 24 de julio de 2013

Reinvidicación pera


Hasta hace un tiempo la pera para mí era la prima boba de la manzana. No podía resistir la idea de que llegara el invierno y esa antiestética cosa de color indefinido se sirviera de postre en la mesa.
La gente cambia y yo también. Para más información consultar reinvidación Bay Biscuit, pan dulce y arena.
Hoy disfruto mucho de una pera jugosa de postre y de su sabor entre ácido, dulce y arenoso. Es el complemento ideal de una comida mediocre. No muy pesada, pero lo suficientemente noble como para cortar el sabor de alguna comida intrascendente de entresemana. Lo malo, aunque eso corre para casi todas las frutas, es que es muy fácil ensartarse con una pera pasada. Pero cuando anda bien vuelve a mí la necesidad de darle un noble pedido de disculpas a la pera. Una segunda oportunidad que me hace reflexionar sobre cómo la vida adulta nos pone en órbita hasta con las cosas más insignificantes.

domingo, 12 de mayo de 2013

Diga 33

Ahora que soy grande me gustan -y mucho- las cosas que antes odiaba. Madurar, le dicen. 

Chocolate amargo

 Pescado


 Aceitunas



Pasas de uva



Y la lista sigue, se repite mejor dicho:

martes, 9 de abril de 2013

Reinvindicación arena


Otro prejuicio que se va. 1, 2, y este es el tercero. Es la edad, me parece.
Cuando era chico el queso rallado para mí sólo era queso rallado si era queso rallado de verdad, rallado con un rallador de un queso duro. ¿Me explico? No importa.
Después en algún momento apareció el Quesabores, una especie de versión industrial del verdadero queso rallado.
Último, en el séptimo subsuelo, cola, final, quedaba el queso rallado en polvo que se compra en el supermercado, al cual yo llamaba (llamo) despectivamente "arena". Salir de mi casa y encontrarme con la arena en una mesa donde se servían pastas podía llegar a ser una experiencia muy desagradable, cuanto menos frustrante.
El tiempo puso las cosas en su lugar. Hoy en casa volví a comprar arena. ¿Es más rico que el verdadero queso rallado? No. ¿Es barato? No, al menos a priori.
Pero tiene más sabor que el bodrio Quesabores, rinde más y dura un siglo y medio. Así que puedo decir que me reconcilié con la arena. ¡A la mesa!

lunes, 24 de diciembre de 2012

Reivindicación pan dulce


Cuando era chico odiaba la comida de navidad y el pan dulce, en ese sentido, era el emblema del menú típico de las fiestas. Nada más desilusionante que llegar en diciembre a la casa de algún pariente, amigo o conocido y ver esa cosa de gusto dudoso y frutas abrillantadas a la mesa de un desayuno o merienda. (¿Dónde están las Melbas?, solía pensar para mi interior [o para mi exterior, según la confianza que tuviera])
Mucho no ha cambiado hoy respecto de algunos de los productos que componen la mesa navideña, algo de eso ya he escrito, pero sí tengo que admitir mi rendición ante un buen pan dulce con frutos secos (no a las frutas abrillantadas, ¡boicot!).
Este año decidimos cambiar el vino por el pan dulce como objeto de regalo para clientes. Primero intentamos pasar por Plaza Mayor, aquel mítico punto de venta de panettones. La cola de dos cuadras con número previamente asignado como si se tratara del turno para entrar en la Embajada de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam no se justificaba, así que buscamos otras opciones más lógicas. Encontramos esta nota de Brando en donde colocaba al de la Abadía Santa Escolástica en el olimpo de los pan dulces y, como quedaba cerca, hacia allí fuimos. Me quedé con las ganas de hincarle un diente a alguno de los regalos, pero tuvieron muy buena recepción. Feliz Navidad para todos.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

21 años de súper dulce de leche

El fin de semana pasado visitamos la sucursal La Horqueta de Helados Daniel y volví a pedir después de mucho tiempo súper dulce de leche, uno de los gustos estrella de la heladería insignia de Zona Norte. El nombre del sabor es bastante literal: tiene partes desiguales de helado de dulce de leche y de dulce de leche natural. Combinadas potencian al máximo el nivel de azúcar en sangre. En la fan page de Daniel en Facebook dice que la heladería inventó ese gusto en 1991. También dice lo mismo del sabor alfajor de chocolate, aunque me permito poner ese dato en duda ya que estoy casi seguro de que el helado de alfajor de chocolate recién fue creado a fines de la década del 90. Lo cierto es que muchos años después (no frente al paredón de fusilamiento, sino caminando por la calle) habría de recordar esa tarde remota de agosto de 1991 en la que conocí el súper dulce de leche. Tenía 11 años. Por aquel entonces, las heladerías cerraban en invierno con lo cual a partir de agosto empezaba la peregrinación diaria al local esperando la reapertura que le daba inicio a la temporada estival. Generalmente eso ocurría más cerca de septiembre, pero ese 1991 inolvidable debe haber sido una de las últimas veces que Daniel no trabajó el año corrido -si no la última- y abrió sus puertas antes de lo previsto. Ante la emoción, un sábado fue, corrí a ver qué lo nuevo en la heladería. Ya me habían comentado en el colegio acerca del dulce de leche con pedazos de dulce de leche natural (¡dulce de leche al cuadrado!) así que no dudé en pedirlo. Como segundo gusto de ese vasito agregué un sabor que para mí era nuevo, aunque éste no fue inventado por Daniel: tramontana. El súper dulce de leche fue uno de mis preferidos durante los 90s. En los albores del nuevo milenio nos separamos y no volví a pedirlo por mucho tiempo. El hiato se interrumpió el sábado pasado.

martes, 13 de noviembre de 2012

Listtos, mmm

La mejor noticia del rubro congelados desde las Crunch fue el lanzamiento de estas patitas con forma de tostadas. Pero el nombre es muy polémico. ¿Qué significa la doble T? ¿Problemas legales de marca?

martes, 9 de agosto de 2011

Patitas Crunch

Como diría el Tigre Tony: grrricas!



martes, 8 de marzo de 2011

¿Por qué no se venden en el supermercado...


... los yogures (enteros) en envase de 500grs o más?
¿Por qué tenemos que conformarnos con esa ración pequeñísima?
¿Por qué sólo cruzando a Uruguay se consiguen estas prácticas presentaciones para los que queremos más?
Al final, ¿cómo se escribe yogur? ¿yogur, yogurt o yoghurt?

lunes, 16 de agosto de 2010

Reinvidicación Bay Biscuit

Descubrimiento trascendental de este fin de semana largo: las Bay Biscuits son muy buenas para sumergir en el café con leche.
Siempre miré con recelo a estas a-priori-poco-atractivas-pseudogalletitas, pero durante estos apacibles tres días de descanso me encontré frente a un paquete abierto y decidí darles una nueva oportunidad. Los resultados fueron más que satisfactorios. El carácter rocoso las hace más resistentes a las quebraduras tan frecuentes en las galletitas sumergibles y a su vez le permite absorber más líquido que ningún otro derivado dulce de la harina afín a estos rituales, léase Manón, Chocolinas, vainillas (odio las vainillas) o medialunas de cualquier porte. Es una cuestión estructural. Su forma rectangular, simil barra de cereal prehistórica, también es muy cómoda y se lleva muy bien con las tazas de café estándar. Es una tema anatómico, diría.
Aunque la prueba fue realizada sólo con café con leche, me arriesgaría a aventurar que también sirve con Nesquik, té, leche sola y otras infusiones calientes.
Las Bay Biscuits llegaron desde Inglaterra hace 40 años y se hicieron muy populares entre madres y abuelas con poca gracia para elegir galletitas, las mismas que sostienen las ventas de las bocas de dama. Las odié toda mi infancia. Hoy las reinvidico.
Acá encontré una receta para preparlas:

viernes, 4 de junio de 2010

Sancor mezcla peras con manzanas


Nunca me cayó muy bien esa frase que dice "estás mezclando peras con manzanas". Está bien, son dos frutas distintas, son dos cosas diferentes si se quiere, pero debería ser más antagónica la comparación. Algo así como "estás mezclando peras con lechugas" o "manzanas con tomates". Es que, en rigor, las peras y las manzanas no son tan diferentes. Tienen un gusto similar, las dos se ponen paposas enseguida. A mí me gusta la manzana 100% más, pero respeto a los fans de la pera. Por suerte Sancor se dio cuenta de esta falacia de comparación inútil, dejó todos los prejuicios de lado y se animó a sacar el Yogur cremoso Vida sabor peras y manzanas. Bien por la empresa santafesina. No sé si es una novedad o si existe hace 5 años, yo lo descubrí ayer en el supermercado. No soy un gran consumidor de yogur, pero sólo para asegurarme de que lo que estaba escribiendo tenía sentido lo probé y está bastante bien.

martes, 30 de marzo de 2010

La lata de Nesquik



El comentario del Cholo generó más comentarios en sí que el post de ayer. Y miles de voces se levantaron para dar su opinión (miles, en realidad, es un decir; eran 3 o 4, todas mujeres).
Lo cierto es que, en efecto, hace tiempo que el Nesquik ya no se consigue más en la lata de colores. Algunos, todos mayores de 25 años que sí conocieron el Nesquik en lata, se pusieron a añorar esas épocas y aprovecharon para compararlas con lo mal que estamos ahora.
Yo, al igual que Spinetta y otros, no creo que todo tiempo pasado fue mejor. En muchos aspectos creo que estamos mucho mejor que antes. Pero sí extraño a la vieja lata de Nesquik; y sobre todo el ritual de clavar la punta de la cuchara en la tapa, hacer palanca y con ese mismo adminículo destruir el aluminio que separaba al polvo mágico del resto del mundo.
Hoy ya casi no tomo Nesquik, salvo a veces en verano. Pero me acuerdo de varios de los diseños que tenían las latas: la de Navidad con Papá Noel, una con la cara de Xuxa, la común amarilla. En Mercado Libre se venden latas de Nesquik vintage ¿! a 50 pesos.
Me acuerdo también de los pasos en falso: el Nesquik de frutilla, el de dulce de leche; de lo insufrible que es el conejito ese y de lo malo que era el Toddy (la pseudocompetencia de Nesquik, grumos por doquier). Y de todos los usos que se le podía dar a estas latas. Como Pepe Lui, el del tema de Divididos, que las usaba para cazar sapos.

Yo no me acuerdo de haber guardado ningún animal ahí, pero sí las cerraba, les agujereaba la tapa y me armaba una espectacular alcancía.