lunes, 27 de junio de 2016

El fútbol es una mierda

La gente, en realidad, es una mierda.
¿Cuánto le demandamos a la Selección y cuánto le ofrecemos? La relación es desesperadamente despareja.
¿Cuál es la diferencia entre un tiro libre hermoso y los gritos por el balcón al son de fracasadopechofrionotenesasgre? 10 días
¿Por qué la Argentina no ganó una de las últimas 7 finales que jugó? No sé, pero no las ganó. También la Argentina estuvo 52 años sin ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos y a Alemania, que prácticamente no bajo de un podio en los últimos 15 mundiales, le tomó 24 años volver a ser campeón.
Hay que seguir intentándolo. Aunque tome cuatro años más, u ocho, o doce.
El fútbol es así. Un deporte que se juega casi con las mismas reglas con las que se jugaba en el siglo 19 y que todavía discute la utilización de la tecnología. Justo o injusto. Para mí, injusto. Todo lo que dije del fútbol, de los penales y del cambio de reglamentó está acá:
http://unmigone.blogspot.com.ar/search/label/f%C3%BAtbol
¿Y Messi? ¿Tiene personalidad? Sí ¿Siente la camiseta? Sí ¿Es un genio? Sí ¿Se hinchó las bolas de ser Messi? Sí ¿Es comprensible? Sí
Lo peor de todo esto no es no poder levantar una copa. Lo peor es lo que sale de la gente cuando las cosas no salen como queremos. De Twitter, del balcón del vecino, de los periodistas en la tele.
El fútbol es eso. Un deporte, una mierda.

martes, 21 de junio de 2016

@BAecobici desilusión-desilusión


  1. @BAecobici ilusión-desilusión (agosto 2015)
  2. Diciembre 2015: desaparecen las bicis de Buenos Aires (desilusión)
  3. Mayo 2016: Vuelven las bicis (ilusión)
  4. Mayo: la app funciona pésimamente. (desilusión)
  5. Junio: Dejo bici en Galerías Pacífico. El bicicletero no reconoce la bicicleta y el viaje sigue en operación. (desilusión)
  6. Intento hacer el reclamo. No hay número. Ni en la aplicación ni en la web indica cómo. La pestaña reclamo me ofrece denunciar poda de árboles. (desilusión)
  7. Sigue en operación el viaje, Me indican que llame al 147 para hacer el reclamo. Me atienden y toman los datos y la denuncia. (ilusión)
  8. Al otro día consulto la app para hace un viaje y me avisa que estoy suspendido. La bicicleta ingresó en el sistema como si hubiera sido devuelta 11 horas después del horario en el cual la dejé. Me suspenden por tres días
  9. Me llega un mail del GCBA avisándome que mi reclamo fue "resuelto". (desilusión)
  10. La app funciona pésimamente. (desilusión)

domingo, 12 de junio de 2016

Bingo

-¿Qué es eso, Joaqui?
-Eso
-¿El bingo?
-Sí
-¿Jugamos?
-Sí
-A ver girá el bolillero
-¿Este?
-Sí, esa bola que gira.
-Sí
-Giralo
-¿Así?
-Sí, así perfecto.
-Listo.
-¿Qué pasa, no gira más ese bolillero?
-No, es suficiente.

Nota de un domingo a la mañana cuando me di cuenta de que mi gordita usa ahora un vocabulario complejo.

lunes, 6 de junio de 2016

Otoño, frío otoño


Uno de los otoños más fríos que recuerdo. 
Me gusta el otoño y el frío. Si no fuera porque los chicos se enferman sería perfecto. 

Cambiar la contraseña @SantanderRio

Para cambiar la contraseña de home banking de Santander Rïo hay que cumplir nada más que con 21 (veintiún) sencillas reglas:


  1. De cuatro digitos; la misma que utiliza para operar con Súper Linea o Autoservicio, y que debe diferir de su clave Banelco - Tarjeta Santander Río de débito. 
  2. Recuerde que su Clave Santander Río y Usuario vencen una vez al año. Siempre que modifique su Clave Santander Río, le solicitaremos que cambie también su Usuario. 
  3. Alfanumérico de 8 a 20 caracteres, elegido y conocido únicamente por usted. 
  4. Al generar sus Claves y Usuarios recuerde no utilizar los del último año. 
  5. La composición deberá tener letras y números 
  6. Al menos una letra y un número 
  7. No se permitirán caracteres especiales, signos de puntuación ni blancos 
  8. No se distinguirá entre mayúsculas y minúsculas 
  9. No deberá contener más de dos caracteres alfanuméricos iguales y consecutivos 
  10. No deberá contener más de dos caracteres numéricos iguales aún no consecutivos 
  11. No deberá contener más de dos números consecutivos (ascendentes ó descendentes) 
  12. No deberá contener los 3 primeros ni los 3 últimos dígitos del nro. de documento 
  13. No deberá contener los siguientes dígitos de la fecha de nacimiento: 
  14. Año de nacimiento (aaaa) 
  15. Día y mes de nacimiento (ddmm) 
  16. Mes y día de nacimiento (mmdd) 
  17. Mes y año de nacimiento (mmaa) A
  18. Año y mes de nacimiento (aamm) 
  19. No deberá contener el nombre del banco: 
  20. SANTANDER 
  21. RIO
  22. BSR
Gracias Santander Río y la concha de tu madre! 

lunes, 23 de mayo de 2016

Christian Rossi salva la imagen de RSA, por un pelito

Julio 2013: Dar de baja el seguro del auto por venta de vehículo en RSA. Primera sorpresa: se puede hacer el trámite por teléfono sin mayores obstáculos. Segunda sorpresa: queda a favor mío un saldo de $84,97 (digamos, unos 150 pesos de ahora).
¿Qué hacer? ¿Dejarlos pasar y regalarlos o pasar a buscarlos por el lugar, que queda a pasitos de mi trabajo?
Elijo la segunda opción, casi como si se tratara de un experimento de laboratorio para comprobar la hipótesis de que las empresas hacen todo lo que pueden para que uno desista y no cobre la plata que le deben, a más no sean unos míseros $84,97 pero a la vez descuidan su imagen. ¿Quién va a quedar contento con la empresa después de que lo hizo arrastrarse por una miseria y lo peloteó por todo un edificio durante una o dos tardes hasta que, con suerte, le entregó la plata. ¿Contrataría usted en otra oportunidad un seguro que lo humillo para devolverle lo que le corresponde? ¿Es negocio para RSA boludear a un cliente para ahorrarse tan poca plata a riesgo de que ese cliente no contrate sus servicios nunca más en su vida?
Agosto 2013: Primer intento: ir a la sede de RSA sobre la avenida Córdoba a reclamar mi capital. Anunciarse, subir al piso 5, o 4, no recuerdo. Ir a las cajas. El cheque no está. Me mandan a otro piso para consultar. ¿Me voy? No, espero. Saco número. Espero. Espero más. 20, 30 minutos. ¿Cuánto tiempo más me voy a arrastrar por $84,97? Me llaman. Paso y me siento en el escritorio de Christian Rossi. Le comento la situación, algo desilusionado. Me escucha. Revisa algo en su computadora y me explica amablemente que el cheque no está todavía porque tienen que pasar 10 días. Que seguramente la semana próxima esté listo y que vaya directo a las cajas a buscarlo. Me levanto y me voy tranquilo.
Dejo pasar exageradamente no 10 sino 50 días y vuelvo a RSA en septiembre de 2013.
Septiembre 2013: Segundo intento: ir a la sede de RSA sobre la avenida Córdoba a reclamar mi capital. Anunciarse, subir al piso 5, o 4, no recuerdo. Ir a las cajas. El cheque no está. Me mandan a otro piso para consultar. ¿Me voy? No, espero. Saco número. Espero. Espero más. 20, 30 minutos. Esta vez son casi 40 minutos. ¿Cuánto tiempo más me voy a arrastrar por $84,97? Me estoy por ir. Me llaman. Paso y me siento en el escritorio de Christian Rossi. Le comento la situación, esta vez mucho más caliente. "Yo estuve acá hace como dos meses y me atendiste vos", arranco diciendo. Después, explico la situación, sin mucha paciencia. Me mira atento, me escucha, asiente con la cabeza y revisa su computadora. Después hace una llamada. "Aha, aha, aha, Aha". Corta el teléfono y me explica que como era muy poca plata el cheque no estaba porque me tenían que dar el dinero en efectivo. Me da un papel y bajo a la caja de nuevo. Cobro y me voy. Más tranquilo y con $84,97 en el bolsillo. Y con un poco de mejor imagen de RSA. Ya no me parecen ser los estafadores seriales que tienen un plan maestro a través del cual la base de su fortuna es robarle a miles de clientes pequeñas sumas de dinero.


Abril 2016: Cancelo el seguro del auto, ese que había dado de alta en julio de 2013, y vuelvo a sacar uno en RSA.

(este post tardó tres años en escribirse. Y acá seguimos estando.)

martes, 19 de abril de 2016

Cualquiera puede hacer un asado

Vuelvo del autoexilio, el hiato más largo de la historia de este blog, para hablar sobre asados.
Así como hace mucho tiempo que he criticado a los fundamentalistas del mate, le toca el turno ahora a los que reclaman un aplauso para el asador.
Muchas veces he visto a gente culta o no, instruida o no, mujer u hombre, lamentándose o no, admitir que no saben hacer un asado.
Acá está el secreto que hoy voy a revelar. Para hacer un asado no hace falta más que manejar dos variables: carne y fuego.
La primera, tal vez la más importante es seleccionar una buena materia primar, lo que se va a comer.
La segunda requiere ciertas nociones mínimas de técnica. Pero una vez que aprendimos a prender un fuego generoso, tener calor suficiente (vía carbón o leña) y sobre todo mantenerlo, el resto es chamuyo.
El asado lo hace Dios.
¿Se puede pasar la carne? Sí, por supuesto. Pero cualquier persona con sentido común se da cuenta cuándo es el momento de correr del fuego lo que ya está a punto para que no se pase.
¿Se puede quemar el asado? Sí, pero es muy improbable, En la medida que estemos cerca de la parrilla, el fuego nos avisa que algo está mal y nos da tiempo para correr y arreglar.
Está bien, hay otras cuestiones que hacen a un buen asado. Y quedan algunos temas para desarrollar.
Por ahora, esto es lo que voy a tirar. Son reflexiones sueltas, sin editar, pero sentidas.
Volvimos.