lunes, 31 de mayo de 2010

El himno argentino es una bazofia

Tomo una palabra recurrente del comentarista anónimo (bazofia) para calificar (y me hago cargo de las críticas) a nuestro himno nacional. Lo digo sin problemas y lo repito todas las veces que sea necesario (con negrita y signos de exclamación):
¡El Himno Nacional Argentino es pésimo!
Lo hemos escuchado (y cantado) hasta el hartazgo la semana pasada y me pareció que, en línea con el post anterior, era un buen momento para poder exponer algunas razones sobre por qué me parece que el himno argentino (en todas sus versiones) apesta. Acá van:
  • En líneas generales es lo menos marketinero que hay. Es tremendamente largo, tiene muchos cambios de ritmo y una letra incomprensible. No encaja con las necesidadades del mundo actual. Por eso lo cortan en los partidos de fútbol y en otros espectáculos. Otros himnos nacionales como La Marsellesa, el de EE.UU., el de Brasil o el de Italia le pasan el trapo en ese sentido. Son mucho más contundentes, van directo al grano.
  • La introducción es aburrida y larga. Un arranque lento y poco emocionante. Leí que Blas Parera escribió la música en una noche... ahí está la respuesta de todo. Una música que se escribe a lo Calamaro para un himno que queda para la posteridad. Mediocre.
  • Tendría que arrancar directamente la letra, sin preámbulos.
  • Se pone bueno cuando arrancan las trompetas y en el silabeo de sean eter-nos-los-lau-re-les-que supimos conseguir.... pero enseguida vuelve a caer y nos obliga a cantar con voz de pito que supiiimos conseguiiiiiiir (...) después vuelve a subir ooo-jure-mos con gloria morir. Bien rockero, pero tarde. Habría que eliminarle ese tramo del medio si alguna vez se recompone.
  • Es puente que hay después de la primera estrofa con la flautita, antes de que se ponga pesado, también está de más. No agrega nada.
  • La letra también deja mucho que desear. Mientras que La Marsellesa pide literalmente que reguemos los campos con la sangre impura el nuestro busca metáforas berretas para hablar mal del (por entonces endeble) mandato de los españoles: "Oíd el ruido de rotas cadenas,ved en trono a la noble igualdad"... todo a medias tintas. Encima la versión larga, que era más crítica con la Madre Patria. fue recortada.
  • Como dice Martín Varsvsky en un post que leí ayer, "la Argentina debe ser el único país que tiene un himno que explica como el resto del mundo brinda por su país". No hace falta que “los libres del mundo nos respondan al gran pueblo argentino salud”.
  • "Coronados de gloria vivamos...¡o juremos con gloria morir!", repite la palabra gloria, con lo cual no hay opción. Es vivir y morir con gloria. La o está de más. ¿Es una contradicción o un juego de palabras?

Encontré esta versión divertida para terminar. Patricia Sosa me cae bien, pero no me gusta mucho su vozarrón. Acá además de cantar hace el lenguaje de señas. EL video tiene subtítulos en inglés:



sábado, 29 de mayo de 2010

Al final, ¿estamos mejor o peor que hace 100 años?


Una de las sensaciones que me dejaron los festejos por el bicentenario fue la duda sobre si realmente estamos mejor o peor que hace 100 años (otra fue la idea de haber nacido justo para vivir el momento; ampliaremos en otro momento)...
Cuando era estudiante siempre escuché lo bien que estaba la Argentina en 1910, que la Infanta no sé qué, que el Monumento a los españoles, que éramos potencia mundial, que el mundo nos rendía culto y otras cosas más...
Hace unos meses nuestra presidenta empezó a decir que ahora estamos mucho mejor que en la época del centenario (sin bi) y un par de medios (oficiales en su mayoría) le empezaron a seguir la corriente: que en 1910 no existía el sufragio universal, que el radicalismo estaba proscripto, que gobernaban unos pocos y que no había derechos sociales...
Y yo empecé a dudar de lo que siempre había escuchado, no porque lo diga CFK sino porque tal vez -pensé- por aquél entonces se medía el "estar bien" de una manera diferente a la actual...
El miércoles pasado leí esta nota de Carlos Pagni en La Nación y desistí finalmente de mi dudamiento. El autor, con claras intenciones antigobierno, aporta un razonamiento bastante lógico sobre la cuestión. "El primer vicio de esta imagen del pasado es el anacronismo, que para la historia es, como dice Eric Hobsbawm, más peligroso que la mentira. Cristina Kirchner juzga la Argentina de 1910 con categorías del presente", explica el autor en su columna. Y también aporta algunos datos irrefutables: "En 1910, con un PBI de 26.000 millones de dólares, la economía argentina era la primera de América latina y se encontraba entre las 9 más importantes del mundo. Sólo era superada por Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, España, Bélgica y Canadá. Hoy ocupa el puesto 57. En cuanto al PBI per cápita, hacia 1910 la Argentina ocupaba el octavo puesto. Con 3822 dólares por habitante, sólo era superada por Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Bélgica y Suiza. Hacia 1925, en términos económicos, la Argentina era 30% más grande que México o Brasil, 20% más grande que Australia e igual que Canadá. En ese mismo año, con el 16% de la población de América latina, tenía el 45% de los teléfonos y el 58% de los autos de la región."...
Vale la pena leer la columna de Pagni entera, sin olvidarse de que es uno de los enemigos acérrimos del Gobierno, uno más de los que ha cosechado la administración actual, pero entendiéndola como una reflexión que cierra mucho sobre sí misma (y eso es bueno)...
Por mi parte, si a mí me hubiesen dado a elegir entre nacer en 1980 (en efecto, el año de mi natalicio) o en 1880, por ejemplo, volvería a elegir 1980 sin dudarlo. Más allá de que la Argentina era potencia en 1910 y que las cosas tal vez eran mucho más fáciles, el mundo era muuy distinto al de ahora. Puedo hacer una lista de lo que tenemos ahora y de lo que en 1910 no existía, las guerras que se iban a venir, etc... pero no la voy a hacer. Me conformo con agradecer a Dios por haberme traído a este mundo a finales del SXX. Y con poder vivir para contar el bicentenario. ¿No será mucho? Puede ser, pero tampoco es poco...
(fin)

miércoles, 26 de mayo de 2010

martes, 25 de mayo de 2010

Chau Lost, gracias


Ayer vimos el último de los últimos episodios de Lost. Y como era esperable no cubrió todas las expectativas ni dio muchas más precisiones sobre los temas que estaban pendientes de explicación (¿¡qué pasó con los números!?). A mí me gusto, hasta ahí, la verdad que por como venía la última temporada no estaba demasiado exigente para con el finale. Así que lo disfrute nomás, sin pedir mucho a cambio. Me tiento a comentar varias cosas que vimos anoche... voy a intentar hacerlo sin hacerlo... o no, no sé, veremos. Acá van algunas notas sueltas:
  • La explcación sobre qué es el flash-sideways, ese mundo paralelo imperfecto que se inicia a partir de que el Oceanic 815 (supuestamente) no se cae, me sorprendió... por lo obvio que era. Me gustó cómo se cierra la historia en ese sentido pero se me hace medio tonta la respuesta de los guionistas (si es que la entendí bien).
  • Y los personajes que se quedan a cargo de la Isla (con mayúsculas, es un nombre propio, ¿o no)?) también me gustaron. Era como un cóctel explosivo y hubiese sido divertido verlos en acción.
  • Tampoco me gustó mucho la pelea final entre los dos personajes principales, me pareció medio trucha y apurada, pero bue.
  • La frase que usa Miles cuando arregla el avión con Duct Tape es espectacular, de las mejores que escuché en todos los episodios de Lost: "I may not believe in much, but I do believe in Duct Tape". Otro día voy a hacer un post sobre Duct Tape y voy a meter esa frase y la de Gran Torino en donde incluyen a esta cinta mágica entre las herramientas básicas.
  • No entendí lo del avión, ¿zafan o no? Creo que no, ¿no?
  • Toda la parte mística de esa luz, no sé, me parece que requeriría más explicación para no tener que resistirnos a decir que fue una pedorrada.
  • Jacob no aparece en el último episodio, pero aprovecho para comentar que el casting del actor fue pésimo. Ese rubio desgarbado y orejón, con cara de nabo, no está a la altura del recio estratega líder sabelotodopoderoso del que nos hablaron durante 100 episodios.
  • Y por último, me gustó cómo termina la historia, cómo se cierra el círculo con esa escena que se repite y ese ojo que esta vez se cierra. Se lo había anticipado a Agus, vas a ver, era obvio...
Lo cierto es que con el final de Lost se van 5 años de mi vida (me enganché en la segunda temporada), un sexto de mi existencia. Por momentos fue fanatismo extremo. Por momentos, desilusión en igual proporción. Con el tiempo conseguí manejar la ansiedad y la abstinencia. Creo que no la voy a extrañar. Estuvo muy bien, siempre me voy a acordar de esta etapa. Gracias Lost... totales.

jueves, 20 de mayo de 2010

Cerati

Un lindo tema de Soda Stereo para aguantar la tensa vigilia mientras se esperan las novedades.
Para Albertito, que debe estar muy pendiente de su ídolo.

miércoles, 19 de mayo de 2010

Van Gogh pieza por pieza

Hace un tiempo y con bastante polémica confesé uno de mis hobbies de jubilado: armar rompecabezas. Y con el invierno llegó la temporada alta de puzzles. Así que elegimos este de La chambre de Van Gogh à Arles, 1000 piezas. La foto original de la obra es ésta:

Y la del proceso de armado es ésta:

De todos los que armamos (la lista completa se puede consultar acá) este fue uno de los más fáciles. Vincent pintaba con una paleta llena de colores primarios y con pinceladas bien marcadas, o sea, mucho contraste. Eso traducido en términos rompecabeciles hace que el proceso de armado sea mucho más sencillo. Además, nosotros estamos cada vez más pros y por eso también lo estamos completando en tiempo récord.


lunes, 17 de mayo de 2010

Este es el anónimo


Para los que me preguntan a veces ¡¿quién es ese pelotudo que comenta?!, esta es una foto que me acercararon los servicios de inteligencia unmigone y que correspondería a la identidad física del anónimo. Sí, esa mosca molesta, la cloaca de Internet, el cáncer de la libertad de expresión... ese mismo.

Aunque todavía no ha llegado el reporte con los datos completos (nombre completo, mail, teléfono y dirección) del sujeto en cuestión (ese que se esconde detrás del vaso así como también lo hace cobardemente desde su teclado y desde la impunidad que Internet le permite) este espacio abre la puerta para que los lectores enojados puedan contestarle lo que quieran. Eso sí, la regla es que, para no hacerle el juego al anónimo, los comentarios deben estar firmados con nombre y apellido (reales)... o serán borrados.