jueves, 18 de noviembre de 2010

Última oportunidad a Twitter

Hace unas semanas (11 para ser exacto) intenté darle una segunda chance a Twitter. Comenté allí que de entrada esta red social no me había gustado pero que todos los enfermos que tuitean adictivamente aseguran que es un camino de ida. Dejé de lado mis prejuicios y empecé a intentar interactuar en el mundo de 140 caracteres. Incluí un gadget al costado del blog, invité a seguirme, me inspiré, escribí, tuiteé (o tweetee, ¿cómo se escribe?)... me aburrí y me desinflé. Y abandone... en su agonía, lo dejé morir lentamente. Y borre la ventana de updates.
A veces, casi siempre cuando camino por la calle, se me ocurren cosas, temas tuiteables, potenciales mensajitos sub-140 caract que después olvido.
Ahora, de la mano de mi nuevo objeto de deseo y su correspondiente app decidí darle una nueva oportunidad al pajarito. La tercera. La última me parece.
Tuitearé y seré millones, o miles, o cientos, o decenas, o 19, como ahora.
Volví a poner el gadget. Si quieren seguirme, estoy en @unmigone. Y si quieren que los siga, también.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Las bolsas de Disco son las mejores



Las bolsas del supermercado Disco están muy por encima de las de Coto y Carrefour en cuanto a tamaño, resistencia y calidad...
Son ideales -además- para usar como bolsas de residuos...
En casa, sin embargo, no las usamos para eso y, de ser posible, las evitamos (porque usamos las típicas bolsas de plástico de súper que usan las doñas para ir al almacen)...
Disco pone en sus bolsas descartables una leyenda para que se reutilicen las bolsas con las que hacemos las compras (¿se referirán a esas bolsas o a las que son un poco mejor como las que usamos nosotros?)...
Mientras busco una foto para ilustrar esta entrada me acuerdo de cómo Daiana dobla en su casa las bolsas en forma de triangulito para guardarlas...

jueves, 11 de noviembre de 2010

Herramienta prostituida

Estaba leyendo casi por inercia una típica entrevista de la sección Personajes de la revista Noticias, en este caso al ignoto actor argentino Alberto Ammann (32) (me parece muy buena la idea de poner la edad al lado del nombre en las notas).

Las letras fluían de manera intrascendente y con mucha pasividad pasaban las mediocres preguntas y respuestas:

¿Cuál fue el primer contacto con la actuación? (Respuesta aburrida) ¿Qué lo decidió a emigrar? (Respuesta típica) ¿Cómo se explica ese salto del anonimato a protagonizar una película? (Respuesta con anécdota bastante floja)

De pronto una pregunta (o mejor dicho, su respuesta) por fin capturó la atención de una neurona profunda:

NOTICIAS: Siendo hijo de un político, le interesa el tema (es hijo de Luis Alberto Ammann, ex candidato a presidente por el Partido Humanista).
AMMANN: Muchísimo (sin dudar). La política es la herramienta más prostituida, pero la única que podemos utilizar para acercanos, con todas sus dificultades, a una posibilidad de cambio organizado.

Sin quererlo y sin esperarlo, la frase me dejó pensando.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

NO a la doble uve

Ya salieron mil notas sobre el tema y la RAE sigue haciendo de las suyas con el castellano.
Todavía no está oficializado y el texto básico de la nueva "Ortografía de la lengua española" será definitivo sólo si lo ratifican los máximos responsables académicos el próximo 28 de noviembre en Guadalajara, pero parece que vamos a tener que volver a las clases de lengua (y sigo sin saber si todavía vale la pena preocuparse por la ortografía).
Entonces, de los cambios que proponen los académicos reales, hay algunos que no me molestan, otros que me parecen bien y uno sobre todo que me enferma (sí, el del título)

  • Ch y ll ya no son letras del alfabeto (OK, chau y gracias a la Ch y Ll por sus servicios prestados durante estos años)
  • Se acuerda que se puede no tildar el adverbio solo y los pronombres demostrativos incluso en casos de posible ambigüedad (bueno, ya casi nadie usa los tildes, no solo para solo [léase sin tilde ninguna de las dos veces] sino tampoco en ninguna otra palabra que lo lleva)
  • Las siguientes palabras son ahora consieradas "monosílabas a efectos ortográficos" y, cualquiera sea su forma de pronunciarlas, se escribirán siempre sin tilde: guion, hui, riais, Sion, truhan y fie (más sobre tildes, ok, acepto, chau tildes entonces)
  • 4 o 5 y no 4 ó 5. Las viejas ortografías se preparaban pensando en que todo el mundo escribía a mano. La nueva no ha perdido de vista la moderna escritura mecánica: de la ya vetusta máquina de escribir al ordenador. Hasta ahora, la conjunción o se escribía con tilde cuando aparecía entre cifras (4 ó 5 millones). Era una excepción de las reglas de acentuación del español: "era la única palabra átona que podía llevar tilde". Sin embargo, los teclados de computadora han eliminado "el peligro de confundir la letra o con la cifra cero, de tamaño mayor". (me parece perfecto, nunca me gustó la ó entre los números)
  • La escritura con q de algunas palabras (Iraq, Qatar, quórum) representa una incongruencia con las reglas". De ahí que pase a escribirse ahora: Irak, Catar y cuórum (mmm, bueno, cuesta aceptarla pero habrá que acostumbrarse)
  • El prefijo "ex" se escribirá unido a la base léxica si afecta a una sola palabra: "exmarido", "exministro", "exdirector" y continuará escribiéndose separado cuando preceda a palabras compuestas: "ex capitán general". (me parece perfecto, todo junto será)

Hasta ahí más o menos lo puedo digerir, pero lo que más polémica me genera es -ya anunciado- lo que dejé para lo último:

  • La nueva Ortografía propone un solo nombre para cada letra: be para b; uve para v; ye para y (en lugar de i griega); doble uve para w;

No tengo problemas en decir ye y despedir a la i griega pero, ¿uve? ¿doble uve? ¡NO, NO, NO! Me resisto encadenado a la Plaza de Mayo. Antes de hacer salir de mi boca a la palabra doble uve prefiero decir nevera y ordenador ¡Doble uve no me la banco para nada! Lobby anti uve/doble uve ya. Señores que deciden el 28 de noviembre, el futuro está en sus manos. Usen su voto sabiamente.

martes, 9 de noviembre de 2010

Welcome Frivolity

Víctima del marketing perverso al cual nos somete la manzanita, sucumbí ante la tentación para dejar de sentir la insoportable necesidad de tenerlo. Cliqueé, pedí, compré y pagué (pagaré, en realidad).
Impulso, frivolidad, arrepentiemiento también.
Me gustó disfrutar de la experiencia de compra.
Para que se entienda lo que cuento tengo que mostrar-muy a mi pesar- la foto del unboxing. Acá va:

viernes, 5 de noviembre de 2010

movistar: atención al cliente es la opción 9

Quien alguna vez tuvo la suerte de llamar al número de atención al cliente de movistar (con minúsculas, como le gusta a la empresa ser llamada) ya lo sabrá:
  • Que llamar al *611 o 0800-321-0611 para resolver un problema del teléfono o de la línea es un programa chino.
  • Que el menú de opciones hasta que te ofrece hablar con un representante es leído por una locutora apurada que durnate casi 80 segundos te dice (palabras más, palabras menos):
  1. Presione 1 para denuncia robo, hurto o extravío… (no, gracias)
  2. Presione 2 para cambio de equipo (ya lo hice)
  3. Si no recibió su factura, presione 3 (no me interesa)
  4. Para saber todo sobre números free, presione 4 (tal vez en otro momento)
  5. Presione 5 para recarga de saldo (para eso llamo directamente al *444)
  6. Para servicios adicionales, presione 6 (¿más servicios?)
  7. Para conocer novedades y promociones vigentes, presione 7 (buuu)
  8. Para suscribirse a Speedy, presione 8 (ni a palos)
  9. Para ser atendido por uno de nuestros representantes, presione 9 (al fin eso es lo que quería)
  • Que una vez que presionamos 9 arranca el tema “Two Princes”, de Spin Doctors, como música de espera (un estreno).

  • Que casi siempre todos los representantes están atendiendo llamadas y ya se van a hacer un tiempo para atendernos.
  • Que cuando nos atienden suena un cordobés a veces incomprensible.
  • Que a veces se corta la llamada después de explicarle, inútilmente, durante 20 minutos el problema al representante.
  • Que cuando volvemos a llamar (después de un divertido tiempo de espera) nos atiende otra persona y le tenemos que volver a explicar todo de nuevo.
  • Que después de llamar tres veces por el mismo problema y que cada representante nos diga una cosa distinta, seguimos teniendo el problema…

miércoles, 3 de noviembre de 2010