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lunes, 7 de agosto de 2017

8 meses corriendo. Por qué no soy ni seré runner

El último bebedero que andaba en la Plaza Vicente Lopez no funciona más. La noticia no podía ser más mala para mí. En esa mañana de junio, a pesar de que el almanaque indicaba otra cosa, el clima era de verano.  O de primavera, al menos. Acababa de terminar un fondo de 9 kilómetros y el calor no previsto le estaba pasando una muy mala factura a mi cuerpo. Me acerco a comentarle el tema al guardia (si es que le cabe el oficio al muchacho de la plaza) y me confirma que sí, en efecto, el último bebedero de la plaza había dejado de funcionar "hacía dos o tres días".
-Pero ya lo tienen que estar por venir a arreglar de Ciudad.- agregó optimista.
Y me compartió agua, que sacó de adentro de una especie de garita de ladrillos bastante fea. Yo acepté  el convite, incliné la botella y empiné un sorbo, no más, de Villavicencio. No podía tomarle más de eso al pobre hombre, pero lo deseaba. Y a pesar de estar a poco más de una cuadra de casa, no tenía energía para llegar hasta el departamento.
Cuando por fin pude hacerlo, en mi hogar bebí sin vergüenza. Primero del pico de la canilla y después, ya más recompuesto, dos botellas de medio litro de vidrio que estaban guardadas en la heladera.
Recién cuando pude ordenar las ideas razoné. Mis piernas decían una cosa y mi cabeza otra. Estaba en cierta forma entrenando para una carrera. Pero parecía más el fin de mi carrera como corredor.
Había empezado a correr en noviembre del año pasado. Primero un par de vueltas a la plaza, después más vueltas y finalmente armando un recorrido más o menos razonable que iba desde Recoleta hasta el Planetario y volvía. 8 a 10 kilómetros, dependiendo el trazado elegido para la ocasión. Como la mayoría de los adultos de clase media que empiezan a correr mis razones para calzarme zapatillas y salir a la calle a trotar eran bastante evidentes: un poco de ganas de hacer algo, otro poco de necesidad de despejarse, otro poco de automotivación inoculada.
Salí sin plan de entrenamiento ni demasiada técnica, apenas algunos consejos de mi hermano. Corría a las mañanas 2, 3 hasta 4 veces por semana en el mejor momento. Después de algunas salidas pusimos un objetivo. La carrera LATAM 10K, que se desarrollaría en diciembre.
Acabé leyendo media decena de libros y textos sobre running, viendo alguna cantidad de videos y entrevistas a runners. Más por curiosidad que por entusiasmo propiamente dicho. "De qué hablo cuando hablo de correr", de Haruki Murakami es un gran ensayo. Otras obras que prefiero olvidar bajan línea sobre la religión y lo bien que hace correr.
La carrera de LATAM se suspendió la primera fecha por lluvia. Y la reprogramación me obligó a correr solo ese domingo 18 de diciembre. Salí muy rápido y sufrí el calor. A la llegada, me senté en el pasto y me sentí mal. Estaba solo y al borde del desmayo. No podía marcar el teléfono para pedir ayuda. Conseguí llegar a una carpa de emergencias y el enfermero me hizo sentar, tomar la presión cada media hora y rehidratarme hasta que pude volver a vivir. Encima el tiempo de mis primeros 10K fue algo más de 60 minutos, muy por debajo de lo que hubiera canchereado que correría.
Seguí corriendo durante el verano, con menos entusiasmo e intensidad, claro, pero a paso más o menos sostenido. Cambiar de ambiente y correr entre árboles y sombras primero y por la playa con el mar de fondo después mantuvo la llama runner en piloto al menos.
Correr me servía para pensar, reflexionar o simplemente contar líneas de la calle. Un aspecto bastante destacable que Murakami señala como algo bueno y yo coincido. Es más que un ejercicio. Pero no es un mantra o un culto a la vida sana, opino. No tiene mucho de disfrutable desde el punto de vista ejercicio. Entiendo sin embargo a los que se obsesionan y se convierten en evangelizadores del running porque correr tiene muchos componentes adictivos. Y mucha filosofía barata de calle alrededor (esto para mí no es algo peyorativo, sino al contrario, me parece bueno). Y tiene la parte social, las posibilidad de autosuperarse y qué hablar de conocer lugares y viajar gracias al running.
Más allá de eso, que no es poco, no encuentro mucho atractivo en el acto propio de correr.
Pero seguí corriendo y esta vez con foco a la Maratón Monumental, los 10K de River, con el atractivo de poder dar una vuelta por la pista de atletismo del estadio antes de completar el recorrido.
Esta vez el entrenamiento fue mucho menos comprometido, incluso con una enfermedad en el medio del tramo final de la preparación. La experiencia, a pesar de eso, fue mucho mejor que la anterior. Disfruté casi toda la carrera, corrí en familia y mejoré el tiempo anterior hasta cruzar la línea con un mucho-más-aceptable-tiempo de 58 minutos.
Correr con lluvia, correr con frío, correr con hijos, correr enfermo. Nunca hay excusas para no correr. Eso dice un runner de pura cepa. Y a mí eso, cómo decirlo, me parece una pelotudez.

viernes, 30 de octubre de 2015

Lo mejor del Mundial de Rugby

Hace cuatro años molestaba por acá diciendo que lo peor del Mundial de Rugby eran los comerciales sobre Los Pumas, todos dando vuelta sobre el mismo concepto: la garra, la entrega, el sacrificio, el coraje.Ahora, cambió el paradigma. Los Pumas son híperprofesionales y ya no juegan para la hazaña. Pelean con todos más o menos de igual a igual. Los comerciales recogieron eso y ahora apelan a otras cuestiones, incluso al humor. Salud por eso.Fue un buen Mundial. 

viernes, 28 de junio de 2013

Oh, las definiciones por penales, la FIFA y el offside también

Las definiciones por penales son divertidas.
Cuando los penales están bien pateados:

Y también cuando están mal pateados:

Pero sería mucho mejor si los penales fueran como en el hockey. Así y así. Y además, leí hace poco esta noticia acerca de cambios en la ley del offside. Cuando vi el enlace en Twitter me emocioné unos segundos. La FIFA me hizo caso, después de tantos días de luchar en solitario por un Fútbol sin offside alguien había escuchado la petición, para mí de sentido común. Pero no. Al contrario, no sólo no se elimina el offside sino que se intensifica. El fuera de juego pasivo ahora también es falta. ¡Era para el otro lado FIFA!

martes, 21 de agosto de 2012

Pequeño ensayo sobre cómo hacer un festejo de gol histórico

El festejo del segundo gol de Mario Balotelli en el partido de Italia contra Alemania por las semifinales de la Eurocopa, en junio pasado, ya quedó en la historia de las celebraciones. En este blog nos hemos encargado oportunamente de comentar ese festejo, festejarlo, y ponerlo a la par de los festejos de Bebeto (meciendo el bebé imaginario en USA 94) y Riquelme (haciéndole el Topo Gigio a Macri). Así como Bebeto y Riquelme tuvieron sus émulos en otros jugadores que referenciaron ese festejo para decir lo mismo, Super Mario ya tuvo sus correspondientes homenajes.
1. el japonés flacucho que no lo juna nadie pero como lo imitó en la misma semana del gol el video tuvo repercusión mundial
2. el FIFA 2013, que lo incluirá entre las celebraciones de gol (eso sí, sin hacerle sacar la camiseta al jugador para evitar comerse una amarilla)

3. el más reciente festejo de Pepe Sand para liquidar la victoria de Racing en el clásico de ayer

¿Por qué ese festejo quedará en la historia de los fesejos?
Seguramente debe haber varias razones pero una de las que me parece fueron más importantes fue el timing. Balotelli no se sacó la camiseta y posó su hercúlea humanidad en un entrenamiento, ni en un amistoso, ni siquiera lo hizo en un partido clave del Inter. Lo hizo en el encuentro por las semifinales de la Eurocopa, frente a la mirada de todo el mundo. Y después de clavar un golazo. Y ese golazo fue el segundo golazo en pocos minutos. El festejo fue dentro de todo natural, no pareció ensayado. Las coreografías no pasan a la historia porque pretenden poner al festejo por encima del gol propiamente dicho. En este caso en cuestión, el gol pedía un festejo a lo bestia. También tuvo que ver el personaje. Balotelli es Hulk, es el fanfarrón irrespetuoso, parece más un jugador de NBA que de FIFA. Y sólo a él le calzaba bien el festejo. Era la persona justaen el lugar exacto en el momento indicado. Así de simple.
No juego al fútbol en PS, pero este año me parece que voy a comprar el FIFA 2013 para aprender a jugar y poder festejar a lo Mario.

lunes, 6 de agosto de 2012

Cama elástica

Cuando era chico (8, 9, 10 años) pasaba temporadas de verano enteras arriba de las colchonetas de la playa. Pagábamos los 20 pesos uruguayos que nos hacían dueños de la cama elástica durante 5 minutos. Era el momento para experimentar los límites de la inconsciencia. Saltar lo más alto que se podía pero no sin perder el miedo a rebotar mal sobre un borde. Andaba dando vueltas la historia del chico que había caído de cabeza sobre el borde y quedó medio turuleto. La historia, real o no, inventada por los padres o basada en hechos reales, era el freno de mano para nuestra escalada hacia el cielo. Si eras valiente te animabas a tirar la mortal. Y si eras más valiente hacías la mortal para atrás. Yo, como era el primo más grande, hacía las dos mortales. Nos hacíamos amigos del dueño y a veces nos dejaba saltar gratis.
Y resulta que más de 20 años después me vengo a enterar de que lo que estaba practicando en la playa era una disciplina olímpica. Haberlo sabido antes...

martes, 5 de junio de 2012

Es ahora FIFA, ¡dale!

Leyendo la nota de tapa de la La Nación Deportiva acerca de las definiciones por penales me topé con un recuadrito diminuto que decía:
La FIFA ya piensa en otro tipo de definición El presidente de la FIFA, el suizo Joseph Blatter, precisó que el fútbol "pierde su esencia" con las definiciones por penales. En el último congreso de la FIFA, celebrado en Budapest (Hungría) le pidió al francés Michel Platini otro método para definir los partidos.
La noticia me da ánimos para reavivar la llama -nunca extinta- de mi cruzada en favor de las definiciones mano a mano que el hockey sobre césped ya ha incorporado. ¿Será este el momento de que el fútbol incorpore alguna de de su primo hermano deporte? Ojalá. Dale FIFA, copate Blatter...

lunes, 6 de febrero de 2012

Amagar o rematar, esa es la cuestión

Si quieren saber lo que opino sobre el hockey fememino, pueden leerlo acá. Y si quieren saber lo que pienso sobre la definición Penalty Shoot-out Competition (mal llamada "Penales australianos (?!) y de la flexibilidad para adaptar el reglamento de la FIH
-muy a contramano de la retrógrada FIFA- pueden hacerlo acá.
Dicho esto, acabo de ver el video de la definición por penales mano a mano del partido Argentina-Holanda el sábado. Reglamento al servicio del espectáculo. ¿Amague o encarar y rematar? ¿Esa es la cuestión? ¿El amague es sólo para los (las en este caso) habilidosos/as? ¿Intentar amagar es arriesgar demasiado? ¿El remate directo es seguro?
Yo, por mis condiciones, elegiría chumbar sin amagar.
Pero la definición de Luciana Aymar, quiebre de cintura incluido, es exquisita.

domingo, 1 de enero de 2012

Dakar

Estoy un poco hinchado las bolas del Dakar. Nada grave, pero ya me cansó bastante. El primer año (2009) lo viví con mucha excitación. Hasta salí al balcón a ver pasar los vehículos por la avenida Callao. Después, todo fue indiferencia. Ahora, hasta me molesta que se siga corriendo en la Argentina. No me molesta que se siga llamando con el nombre que tenía cuando se disputaba en África (Senegal=capital:Dakar), pero sí me aburre ya bastante el circo que se genera año a año en torno a la competencia. Lo quería comentar, nada más.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Súper Campeones


Me gustaría poder llegar a ver jugar en vivo a esta generación del FC Barcelona, el mejor equipo de la historia (lo digo después del baile al Santos, ya no queda mucho margen para el debate).
Si el Nuipi fuera un equipo de verdad, sería el Barca...
Messi es Olvier Atom
Xavi (o Iniesta) son Tom
Valdez sería Benji Price (a este es al que le queda más grande el personaje)
Mascherano es Bruce...

jueves, 15 de septiembre de 2011

Lo peor del Mundial de Rugby

Son los comerciales sobre Los Pumas. Año tras año vuelven sobre el mismo concepto: la garra, la entrega, el sacrificio, el coraje. Aburren...

lunes, 4 de julio de 2011

Otra regla que el hockey incorporó y el fútbol durmió (y van...)

Con mucha sorpresa descubrí ayer haciendo zapping que el hockey sobre césped incoporó para las definiciones de los partidos clave una regla que lo hace mucho más divertido. Se trata de los Penalty Shoot-out Competition que, a diferencia de los Penalty Stroke Competition, le dan mayor protagonismo a los arqueros. De acuerdo con la nueva normativa, en 8 segundos el atacante debe partir de la línea de 23 metros e intentar rematar, amagar al guardameta o hacer una pirueta con tal de que sea gol. No es un remate tipo fusilamiento si no, al contrario, un emocionante mano-a-mano.
Desde la FIH comentaron en Abril que tomaron esa decisión para hacer un poco más justa una definición de por sí injusta ante un eventual empate: "After much discussion and research, it was decided to use Penalty Shoot-outs because they ultimately better replicate real game situations and tend to require more skill, and as such are a better way to determine a tied match".
Aunque desde este espacio sostenemos que el Hóckey es un deporte de hombres, tenemos que admitir que la definición por shoot-outs en el partido que las Leonas terminaron perdiendo por esa vía ayer contra Holanda fue muy divertida.
También tenemos que decir que unmigone, a la vez, ya ha destacado la flexibilidad del Field Hockey para hacer más entretenido el juego y adaptarlo a los tiempos actuales, en contraposición con el fútbol, un deporte que se juega con prácticamente las mismas reglas desde el siglo XIX.
¿Se imaginan a Messi picándosela por arriba a Julio Cesar en un mano a mano obligado para definir la final de la Copa América? Olvídense, ¡el fútbol atrasa!

(abajo va el video del partido de ayer; las definiciones por penales-mano-a-mano arrancan a los 5:50s)

martes, 5 de abril de 2011

Potreros de críquet

¿El fútbol es el deporte más popular del mundo? Puede ser, no lo sé en realidad. Lo cierto es que se juega en todo el planeta y su práctica no distingue entre clases sociales. Su simpleza permite que baste con conseguir un terreno, una pelota, algunos jugadores y cuatro buzos para armar una cancha.
Esto le da una ventaja -creo- al fútbol sobre el tenis, el golf y otros deportes que demandan una infraestructura mínima que les impide trascender las fronteras de la verdadera popularidad mundial y que los lleve a jugarse en las calles de cualquier país del mundo. Hay cuestiones culturales también, imagino sin saber, que hacen que otros deportes no sean tan populares.
Pero ayer me topé con una nueva entrada de The Big Picture (el mejor blog de fotografía, lejos) llamada Cricket passion que empieza diciendo justamente "Only soccer rivals cricket in transcending the world of sport to become a deeply felt expression of culture". Las fotos muestran a gente pobre del otro lado del planeta practicando ese deporte de la tabla con los elementos más rudimentarios en barrios marginales. Y yo que lo único que sabía del críquet era que los partidos duraban tres días y que en un momento paraban para tomar el té.
Aquí van algunas imágenes:




lunes, 14 de marzo de 2011

Era de Sergio Denis

(para entender lo que sigue es recomendable leer el post anterior, el que está abajo)

La conversación ocurrió durante un asado familiar, ayer.

-Y lo que descubrí casi sin querer es que una de las canciones que cantan las hinchadas en la cancha usa la música de un tema country, nada que ver...
-¿Cuál tema?
-¿Cuál canción? ¿querés que la cante?
-Sí
-¿La de la cancha o la versión original?
-Cualquiera
-No la voy a cantar acá...
-Vos lo querés saber es cómo llegó hasta la cancha una cación de un músico country. Dónde escucharon ese tema los de la hinchada...
-Sí, me hace gracia que un tema que dice "yo no soy vigilante, tenemos aguante" esté basado en un tema romántico escrito en inglés...
-Pero, ¿cómo es la canción?

La tercera vez que Mamá insistió me puse a tararear:
-Yo no soy de nanana, yo no so vigilaaaaante (...) porque tenemo' aguaaaaante
-¡Esa es una canción de Sergio Denis! Listo, resolví tu dilema
-¿¡Qué!?
-Sí, buscala, es de Sergio Denis. Está en el "casete" que escuchaba siempre de Sergio Denis. Además, tiene más sentido que hayan escuchado la canción de Sergio Denis que de un músico country estadounidense
-Sí, puede ser. Muchos de los temas de Sergio Denis se cantan en la cancha.


30 segundos después estaba metido en Google chequeando el dato. Descubrí que, efectivamente, el repertorio de Héctor Omar Hoffmann (tal es el nombre verdadero del gran Sergio) incluye varias versiones en español de temas que originalmente fueron grabadas en inglés. Una de ellas es "Annie's Song", de John Denver, la cual el autor de "Te quiero tanto" rebautizó "Así fue nuestro amor":


Con esta humillación doy por cerrado el misterio y por erróneas todas mis conjeturas acerca de cómo las hinchadas conocieron la música que le da color al clásico cántico. Me retiro de la investigación, al menos por un tiempo, derrotado, cabizbajo y cantando: Y una casa infinita/y un pedazo de gloria/así fue nuestra historia/así fue nuestro amor

viernes, 11 de marzo de 2011

Desnudando los cánticos de cancha...

Quedará para otra entrada la resolución de mi duda acerca del proceso de composición de los temas que cantan las hinchadas en la cancha... mi fuente, supuesto sabelotodo del fútbol, quien dice tener mucho tablón recorrido, no supo aportar mucha información valiosa sobre cómo se gestan los himnos adaptados sobre temas populares que son los emblema del aguante de los fanáticos del fútbol local.
(no voy a revelar la fuente, no corresponde... pero le mando un saludo a la gente de Futbol para Marce e invito a leer su blog)
Por el momento, me conformo con comentar esta gema que descubrí el otro día.

Una de las cosas que más me gustan sobre los temas que entonan las hinchas en los partidos del fútbol local (argentino) es descubrir cuál es el tema original que le aportó la música a ese cántico que los fanáticos cantan con tanto entusiasmo. Por lo general suelen ser canciones de artistas populares. Así, Sergio Denis o Los Auténticos Decadentes, por mencionar sólo dos que le han aportado mucha música al fútbol vernáculo, han visto como sus creaciones musicales mutaron hacia gritos de guerra de las hinchadas.
Sin embargo, de tanto en tanto, algún artista no-local-y-no-tan-popular se cuela en las tribunas... uno de los casos más conocido es el de la banda canadiense Men Without Hats, una ignota (al menos en este lado del planeta) agrupación ochentosa que consiguió que su casi único hit Pop Goes the World llegara sin escalas hasta las populares de los estadios.
Pero el caso más resonante con el que me topé esta semana casi de casualidad es el de este tema (la que canta creo que es la hinchada de Talleres de Córdoba:

Esta canción, versionada por varias hinchadas, que habla de ser o no ser "vigilante" y tener "aguante" y cuyos intérpretes parecen ser chicos muy rudos está basada en realidad una melodía muy romántica compuesta por John Denver:

El músico country norteamericano no creo que sepa que su Annie's Song haya llegado hasta estas latitudes ni menos que su tema es un clásico del fútbol argentino. Sí, en cambio, debe saber que la hinchada del Sheffield United lo convirtió en su himno con la letra adaptada:

Probablemente -y tiene sentido- las hinchadas locales haya escuchado ese tune en las canchas de la Football League Championship. Pero al final, los chicos rudos, los autoproclamados dueños-del-aguante, eran (por la música al menos) unos tiernos....

No tiene mucho que ver con los cánticos de la cancha, pero en La boda de mi mejor amigo hay un momento divertido en donde Annie's Song también suena:

lunes, 6 de septiembre de 2010

El Hockey es un deporte de hombres


Apuro la sentencia para poder ir rápido a los argumentos (y a la polémica):
Está todo bien con las Leonas pero, mal que le pese a todoas laos jugadoreas y fanáticoas, el hockey sobre cesped es, en esencia, un deporte de hombres.
¿Por qué?
Básicamente porque es muy violento. Es un juego de contacto, que se juega con un palo (un arma) en el cual se empuja una bocha pesada que recorre la cancha a gran velocidad y expone a los jugadoreas a grandes golpes. Se juega, además, casi sin protección (salvo las arqueras). No es una imagen muy femenina la de una mujer corriendo con un palo y pegando bochazos. No entiendo cómo nadie más piensa en esto. Me siento muy sólo en mi declaración.
¿Lo pueden jugar las mujeres? Sí, así como hay mujeres boxeadoras las mujeres pueden jugar al hockey, pero eso no quiere decir que el hockey sea un deporte de mujeres.
¿Por qué es tan popular el hockey femenino? Eso pasa sólo en nuestro país. En el resto del mundo, tengo entendido, el hockey masculino es mucho más popular. La popularidad de las Leonas creció mucho en los últimos 10 años a caballo de podios, medallas y copas. Vuelvo a aclarar, está todo bien con ellas, bronceadas y producidas en pleno invierno. Son unas genias y excelentes representantes del país. Pero el hockey es un deporte más masculino que femenino.
¿Cuál sería, entonces, un deporte femenino? Deporte colectivo se me ocurre que el voley puede ser un deporte femenino; no hay contacto y la bola es bastante liviana. El tenis, más allá de los estereotipos de décadas pasadas, es cada vez más femenino. Y debe haber otros, tendría que pensar más, pero seguro que el hockey sobre cesped no está en esa lista.

viernes, 6 de agosto de 2010

Sacrilegio futbolero: me hago hincha de River

Me gusta polemizar con la patria futbolera, una tribu cerrada con códigos extraños a la cual definitivamente no pertenezco. Ya me dieron para que tenga cuando activé mi campaña para acabar con el offside en el deporte -supuestamente- más hermoso del mundo, así que acá va otro argumento para que los futboleros ortodoxos me incorporen definitivamente en las filas enemigas.
Dicen ellos que la pasión no se explica, no se compra ni se vende, que se nace de un equipo y se muere con esos colores. Yo nací el 12 de mayo de 1980 bajo el signo de Tauro. No sé qué tiene que ver eso con el fútbol, pero lo cierto es que en algún momento de mi infancia me dijeron "vos sos hincha del Club Atlético Independiente" y yo les hice caso. Será que en ese momento por 1984, el conjunto de Avellaneda estaba en uno de sus mejores momentos. Bochini, Marangoni, Burru, Intercontinental, rey de copas, todo tenía. Un día me dijeron también que los hinchas de Independiente son amargos. No me ofendí ni contraataqué, ¿hay que hacerlo?
Nunca recibí una formación futbolera rígida en casa. No frecuenté los tablones de adolescente, no me arruiné los lunes cuando mi equipo perdía y me salteé varios episodios de Fútbol de Primera. Pero soy argentino y el fútbol me llega por todos lados. Cada vez que pude lo jugué, cada partido importante lo viví como si fuera importante.
¿Puedo uno acaso renunciar a su equipo como quien cambia de sistema de cable por conveniencia? Vamos a ver, me pongo a prueba, entrego mi cabeza para el experimento. A los 30 años todavía espero que falte por lo menos dos tercios de mi existencia en este mundo, así que es un tiempo prudente para desarrollar la amistad con otra camiseta.
Elijo al Club Atlético River Plate porque el timing me parece perfecto para abrazar a la institución de Nuñez (o Belgrano, en rigor la cancha de Figueroa Alcorta es en ese barrio) en la derrota y sin subirme al carro de los vencedores. A pasitos de la promoción, con quilombos internos, una nueva dirigencia y un técnico que me cae mal, me parece un momento adecuado para entrar con perfil bajo por la puerta de los simpatizantes. Es además el club que me queda más cerca de casa, del que tengo más amigos y el némesis de Boca, el club que siempre me cayó peor. Además, ante la inminente llegada de Pedro, espero que -si le interesa el fútbol- pueda inculcarle y acompañarlo en su desarrollo y lo de River me parece la mejor opción deportiva desde el punto de vista institucional. Será lo que será mientras sea feliz.
Para los del rojo, les deseo el mejor de los éxitos en todos sus emprendimientos. Gracias por estos 30 años de éxitos, campañas mediocres y de las otras. Gracias por los Milito, Kun Aguero, Forlán, Gustavo Lopez, Perico Pérez... Por el Independiente del 84 y el del 94, la campaña del 89 y la campaña loca del 2002. Seguiré viendo los partidos con la misma tibia pasión de un extranjero en tierra de futboleros.
A los de River no le pido nada. Ni les ofrezco mucho más que mi cuestionable lealtad y el compromiso de alguien que no entiende mucho de la pasión con la que viven el fútbol los que dicen tener pasión.

miércoles, 28 de julio de 2010

Era tocuen. Tocuen es cuento.


Hace mil años ya que a Maradona se lo deboró el personaje ¿El hombre más famoso del mundo? No importa, pero con todo el material filmado que hay de Diegote es casi imposible encontrar alguna nota en la cual se escuche hablar al hombre y no al personaje. Debe ser complicadísimo ser Maradona. Sólo él lo sabe pero si yo fuera Maradona -creo, como Manu Chao- también viviría como él. No queda otra; hay que entregarse al personaje.
Y el personaje entrega frases. Es un imán. Resiste cualquier análisis. Hasta el más detractor de sus detractores no puede hacer zapping cuando se topa con él hablando por algún canal. Conocemos todos sus gestos. Es un actor profesional. También un profesional del discurso. No lee bien (es difícil leer bien en voz alta) pero no podemos evitar subir el volumen para escuchar cada una de sus palabras. El mejor invento de Marketing que ningún gurú del Marketing pudo soñar. Una prueba más de que el fútbol es un gran, gran negocio.
Hoy regaló una nueva diegada. Si la digo yo no tiene sentido. Si la dice cualquiera es un boludo anticuado. Pero en boca de él, con la mirdada cómplice y la ceja levantada, es puro show.

miércoles, 7 de julio de 2010

Fútbol sin offside

El fútbol necesita cambios de reglamentos urgentes. Se está yendo otra vez un Mundial con un promedio de gol bajísimo. Y la verdad es que, si se le saca el agregado emotivo que tiene el hecho de que se juegue un Mundial, cuesta mucho mantener la atención para ver un partido que entrega poquísimas emociones.
A pesar de que los equipos que quedan en competencia (España, Alemania, Holanda) apuestan por tocar la pelota y atacar, es una realidad el hecho de que el fútbol es cada vez más defensivo. En los partidos clave se juega cada vez más de atrás para adelante. Horrible.
La FIFA, entonces, debería aplicar medidas que le den más dinámica al deporte, que estén más orientadas a hacer del fútbol un espectáculo acorde a los tiempos actuales. Casi todos los deportes han ido hacia allí, pero el fútbol se sigue practicando casi con las mismas reglas que en Siglo XIX. En ese sentido, hace algunos años ya que vengo reclamando que se elimine el fuera de juego, una regla que está concebida para beneficiar al equipo que se defiende y no al que ataca. Para mi sorpresa, leí hace poco que en marzo de este año que el proyecto está en carpeta en la FIFA. Aparentemente, Blatter le ha pedido a Leandro Negre, presidente de la International Hockey Federation, un informe sobre cómo ha resultado la eliminación del offside en el hockey. Ese deporte tomo la decisión de eliminar en la poisición adelantada en 1998 con el objetivo de darle más dinamismo al juego.
Lo cierto es que después de Italia 90, el Mundial con promedio de gol más bajo de la historia, la FIFA avanzó tímidamente en ese sentido y adaptó la regla habilitando al jugador que está en la misma línea que el último hombre. Unos años más tarde le dio forma al último cambio de reglas revolucionario: la imposibilidad de pasarle la pelota al arquero del mismo equipo. Ahora es tiempo de dar un paso más. Y a los tan comentados cambios tecnológicos que también apoyo debería acompañar otro cambio más atrevido. Tal vez, como solución intermedia se podría trazar una línea de exclusión a partir del área en la cual todavía sí se pueda cobrar offside. Pero ya con eso se podría tirar a los delanteros más adelante lo cual favorecería, por ejemplo, a los contrataques rápidos y multiplicaría los mano a mano.
Súmense a la causa. ¡Eliminemos el fuera de juego del fútbol!

lunes, 5 de julio de 2010

4 años más...

Con la misma sensación que en los últimos 5 mundiales, lo primero que vino a la mente el sábado -aun cuando faltaban 20 minutos para que termine el partido, incluso antes de la humillación- fue el cálculo sobre cuántos años vamos a tener en 2014, dónde vamos a estar en ese entonces, qué será de nuestras vidas.
Yo voy a tener 34.
Ser o no ser futbolero no es la cuestión. Para mucha gente la vida es eso que pasa entre un Mundial y otro; todo lo del medio es de relleno. Para mí no tanto, pero sí tengo recuerdos de todos los mundiales desde México 86 hasta esta parte. Me acuerdo sobre todo de ese partido eliminatorio, aquel en donde bajamos a la realidad y nos dimos cuenta de que el sueño terminó si se quiere, pero sobre todo de que faltaban 4 años para el próximo Mundial. Para quien quiera leer, acá van en orden cronológico:
1986. México. Recuerdos parciales. Todo lo que me acuerdo de la final consagratoria es por Héroes y por los VHS de las transmisiones de Quique Wolff que ponían en el colegio los días de lluvia. Y por las 1001 repeticiones de la tele. Pero tengo recuerdos de estar viendo la final en lo de Belén, de festejar, y de volver a casa viendo a la gente festejar. Tenía 6 años
1990. Italia. Mi primer Mundial completo. Mi primer album de figuritas del Mundial. Me acuerdo de todo, de ver la final, del relato de Marcelo Araujo por ATC, de ver a la gente triste alquilando videos ese domingo post Codesal y de no entender mucho por qué. Tenía 10 años.
1994. EE.UU. Corte de piernas, partido con Rumania, el solcito de Canal 13 insoportable. Perdimos. Lo vi todo en casa. Era un sábado. Tenía 14 años.
1998. Francia. Partido definitivo de cuartos con Holanda. Cabezazo de Ortega, golazo de Berkamp, chau. Lo vi con amigos en lo de Nicholas. Era un sábado a la mañana. Tenía 18 años.
2002. Japón-Corea. Papelón de Bielsa. Momento triste del país. Empate con Suecia y afuera mucho antes de lo pensado. Era un miércoles o un jueves, creo. Lo vimos en lo Champi por la madrugada. Tenía 22.
2006. Alemania. Afuera con Alemania (y sin que valga la redundancia). Por penales. Lo vi con Agus. Era un viernes. 26 años.
2010. Sábado en lo de Maikol. Todos reunidos. Paliza. Fin del Mundial, pero el Mundial no terminó. Tengo 30. Pedro estuvo con nosotros. El próximo lo vamos a poder ver juntos pero ¡faltan 4 años!

jueves, 1 de julio de 2010

El Mundial ES en Europa

No voy a ir a este Mundial (Sudáfrica 2010) y, a pesar de lo cerca que queda, tampoco quiero ir al próximo (Brasil 2014). Y, aunque es poco probable que vaya a los siguientes, acá va mi sentencia:
Los Mundiales fueron, son y serán para ver en Europa
Con esto no digo que esté mal viajar hasta Sudáfrica, Brasil o Marruecos para alentar a la Selección y -con un poco de suerte- ser parte de un momento histórico, pero hay una serie de razones que hacen que para pasarla realmente bien durante el tiempo que se lleva a cabo la competencia hay que estar en el Viejo Mundo.
La principal es el retorno de la inversión (ROI, por sus siglas en inglés). Imaginemos que ahorramos peso a peso durante cuatro años para poder estar ahí. la idea es pasarla bien, ¿no? Si Un viaje a Sudáfrica (yo lo hice, lo recomiendo) en cualquier momento del año sale más o menos 4000 dólares pasándola MUY bien, durante el Mundial necesitamos desembolsar el doble para pasarla mal, a saber: pasajes aéreos al triple de precio; alojamientos colapsados, hoteles pedorros a precio de cinco estrellas; transportes difíciles de conseguir y más caros; alquileres de autos berretas por mucha plata; comidas más caras.
¿Y eso en Europa no pasa? Sí, los precios tambiéns se multiplicarían durante la época del Mundial, pero la brecha con la contraprestación es menor. Es decir, si invierto 10.000 dólares voy a recibir un servicio e infraestructura por lo menos mejor que el que recibiré en un país emergente, sea Rusia, Sudáfrica o Brasil.
El tema de las distancias y el transporte también es clave. Brasil, por ejemplo, tiene una superficie en la cual entran 25 Alemanias, el país más grande de Europa sin contar Rusia. Agréguenle a eso el estado de las autopistas y de los trenes de casi cualquier país de Europa y compárenlo con cualquier rodovía BR y saquen sus conclusiones. Viajando en una distancia similar a la que hay entre Río y San Pablo uno ya recorrió la mitad de Europa.
Y si se trata de tener que lidiar con las aglomeraciones de gente, tráfico excesivo, escasez de todo, yo prefiriría estar en Europa para soportarlo.
Por estas razones, y por otras que no tengo en el primer plano de la mente ahora, creo que si alguna vez tengo la oportunidad de estar en un Mundial, no será sino hasta que la fiesta fubolera vuelva la Viejo Contiente. ¿Cuándo será eso? A juzgar por lo que leí, falta mucho.

El Mundial que viene lo tiene Brasil. Y a fin de año la FIFA elige las sedes de los Mundiales 2018 y 2022. Para el primero están en la baraja Holanda-Bélgica, Inglaterra (poco probable), España-Portugal y Rusia. Por lo que se ve, la FIFA sigue firme en el propósito de llevar los mundiales a los países emergentes que pueden ser clave para el futuro; así lo hizo con Brasil. Y, en esa línea, probablemente Rusia termine teniendo el favor. Dicen que es muy lindo pero muy caro, así que paso. Me gustaría, para mis propósitos, que sea Holanda-Bélgica o, mejor todavía, España-Portugal. Pero la veo difícil, más en este contexto económico europeo. Y el 2022 probablemente lo tenga Qatar a fuerza de sus petrodólares. Quedará esperar hasta el 2026 para poder ver si tenemos Mundial de vuelta en Europa. La buena noticia es que tendré 16 años para ahorrar y hasta tal vez lo podamos llevar a Pedro. Pero para esa fecha voy a tener, ¡46 años!