Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta invierno. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de junio de 2016

Otoño, frío otoño


Uno de los otoños más fríos que recuerdo. 
Me gusta el otoño y el frío. Si no fuera porque los chicos se enferman sería perfecto. 

viernes, 26 de junio de 2015

EL frío

Me gusta el invierno. El otoño también. El frío seco, las hojas, tener que sacarse todo el abrigo para no morir deshidratado cuando se llega de la calle y se entra en un lugar con calefacción.
Siempre me gustó y así lo sostuve acá en todo lo tiene la etiqueta invierno. Pero ahora, a la luz de los problemas que el frío trae a las gargantas y pulmones de los chicos, le estoy soltando la mano un poco.
Todavía tengo mi corazón helado de amor hacia las estaciones frías, pero el pequeño burgués padre pide que lo dejen dormir a la noche. Que así sea.

viernes, 5 de octubre de 2012

Gracias invierno

Hace exactamente un mes le pedía al invierno que no baje los brazos tan rápido. Era 5 de septiembre y ya había asomado el primer calorazo de la temporada, uno de esos días de 28 grados y humedad de 145 por ciento que amenazaban con llevarse al invierno a patadas y aplastarnos con un verano prematuro y abundante en jornadas "bochornosas".
Un mes después puedo preciarme en decir que la plegaria elevada dio resultados. Las temperaturas fueron de buenas a agradables, volvimos a subir el eskabe algunas noches y las lluvias fueron moderadas. Hasta tuvimos el fin de semana del cumpleaños de Pedro un día de sol que gambeteó todos los pronósticos de lluvia.
Ahora, ya que estamos, le digo a la primavera que ya puede ir llegando, por favor... y gracias.

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Estimado Sr. Invierno: Por favor, resista un poco más

Empieza a asomar el pegajoso y odioso verano y no me gusta. Se va la época del año que más cómoda me sienta para pasar en Buenos Aires. Y, aunque disfruto de la primavera, no soporto la idea de que el clima agradable es sólo un engaño que nos adormece para evitar que nos rebelemos en contra del insufrible y húmedo calor del verano porteño. Envío desde aquí mi plegaria para que el invierno resista un poco más y, ya que estamos pidiendo, que el verano dure cada vez un poquito menos.

martes, 13 de julio de 2010

Más sobre el invierno

Como comenté hace unos días, me gusta pasar el invierno en Buenos Aires. Y, ahora sí, esta semana el frío se siente a pleno y se volvió un tema de conversación ineludible. Es que el frío es imponente: para nadie pasa desapercibido. Muchos los sufren, otros se quejan y algunos, los que pueden, le huyen.
Yo, de alguna manera extraña, lo disfruto.
Lo que no me gusta nada es la cobertura que le dan los medios al tema. Es una competencia para ver quién hace la nota de color más ridícula. Y siempre se vuelve a la misma imagen de la foto con la gente abrigada y como con cara de susto.
Algunos ejemplos:



sábado, 26 de junio de 2010

Aguante el invierno


El sol que está ahí, quieto, inmóvil; y que cumple su misión a medias. El viento en la cara que avisa y el frío que en los pies molesta; en la punta de de los dedos de los pies. Las hojas secas que raspan la vereda. ¿Sweater o campera? La campera que engorda y deforma. Las manos calientes en los bolsillos y la nariz fría, nada que hacer. Las mañanas eternas y las tardes cortas, cortas. Todo eso en su justo punto de equilibrio.
Me gusta pasar el invierno en Buenos Aires...