(esto pasó hace un año)
Mi cumpleaños empezó temprano, con un desayuno tupido bajo un sol diáfano en una bahía de una playa paradisíaca. Dudo mucho que esta imagen idílica se repita en ninguno de los 50 o 60 cumpleaños que me quedan vivir.
El buceo más esperado: The wreck of the HMS Rhone, en Salt Island. Nos acercamos con el L'Astrolabe hasta la boya, pero sin saber si esa estaba cerca de los restos del famoso barco hundido.
Bajamos y empezamos a nadar. A los 25 minutos, lo encontramos! Albertito festejaba. Yo perseguía una tortuga. Dimos una vuelta. Vimos todo lo que pudimos. Misión cumplida. Hasta que mi regulador empezó a estrangular la respiración. A la tercera vez que me costó absorber el oxígeno revisé el manómetro. ¡No tenía más aire! Le hice la seña internacional de "I am out of air" a Papá y no me creyó. Todo esto a 15 metros de profundidad. Tomé la decisión de sacarle el regulador. Volví a respirar. Recién ahí me entendió que no tenía aire. Compartimos el aire hasta poder reflotar en la superficie. Fue el día que casi muero ahogado en un buceo, el día de mi cumpleaños.
Doble excitación: uno por haber encontrado el tan buscado naufragio; dos por haberme quedado sin aire, riesgo de vida.
Soltamos amarras y seguimos viaje rumbo a Virgin Gorda. La playa en cuestión de la que todos hablan: The Baths, unas piletas entre las rocas que invitan a recorrer una geografía difícil de describir con palabras. El picnic era en la playa. Pero nos costó más de un malhumor llegar. El acceso desde el agua estaba cerrado. Había que nadar.
A la tarde, quisimos recalar en el puerto de yates de Spanish Town. Papá quería seguir viaje hasta The Dogs. Discutimos. "No tenemos agua", clamaba yo. Es por acá, no es por acá. El capitán dudó. Cedió. Encaramos para la difícil entrada. Bum. Nos varamos con unas rocas. ¿Qué pasó? Todos callados. Papá bajaba el dinghy dando por sentado de que el barco se podía hundir. El telégono de emergencias no funcionaba. Algunos dormían. El horror.
La peor parte de la zozobra terminó cuando el capitán logró hacer maniobras para volver a tener calado y navegar aguas afuera.
Amarramos en una boya fuera del puerto.
Las caras eran largas.
Control de daños: un quillote dañado.
Nacho y yo fuimos a comprar comida al pueblo.
A la noche, pizzas a la parrilla.
El día de mi cumpleaños en que casi muero dos veces.
domingo, 12 de mayo de 2019
sábado, 11 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: vida de millonarios
Publicado por
unmigone
a las
21:03
(esto pasó hace un año)
L'Astrolabe amaneció amarrado al muelle de Wickhams Cay 2. Los chicos se bañaron en la pileta. Recargamos los tanques. Nacho alquiló un paddle surf board. Vimos llegar al nuevo Willy T.
Zarpamos.
Destino: Machioneel Bay, Cooper Island.
La playa, mejor de lo que nos podíamos imaginar dentro de lo mejor que se puede imaginar uno de una playa.
Amarramos a media mañana y almorzamos en el barco y nos bañamos en esa pileta infinita que es el Mar Caribe. Pasamos por abajo de la escotilla, saltamos de la cubierta superior, probamos la tabla de Nacho, buceamos.
Y bajamos a la playa.
Top. Primera clase. Bar, gift shop, reposeras. Vida de millonarios.
A la noche probamos la barbacoa por primera vez. Briquetas encendidas a lo Homero. Menú: hamburguesas caseras de Nacho.
Mañana es mi cumpleaños.
L'Astrolabe amaneció amarrado al muelle de Wickhams Cay 2. Los chicos se bañaron en la pileta. Recargamos los tanques. Nacho alquiló un paddle surf board. Vimos llegar al nuevo Willy T.
Zarpamos.
Destino: Machioneel Bay, Cooper Island.
La playa, mejor de lo que nos podíamos imaginar dentro de lo mejor que se puede imaginar uno de una playa.
Amarramos a media mañana y almorzamos en el barco y nos bañamos en esa pileta infinita que es el Mar Caribe. Pasamos por abajo de la escotilla, saltamos de la cubierta superior, probamos la tabla de Nacho, buceamos.
Y bajamos a la playa.
Top. Primera clase. Bar, gift shop, reposeras. Vida de millonarios.
A la noche probamos la barbacoa por primera vez. Briquetas encendidas a lo Homero. Menú: hamburguesas caseras de Nacho.
Mañana es mi cumpleaños.
viernes, 10 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: La búsqueda del tesoro
Publicado por
unmigone
a las
22:00
(esto pasó hace un año)
L'Astrolabe amaneció en The Bight, otrora casa del Willy T. Desayuno tupido con frutas, huevos, tostadas y café. Los hombres fueron a hacer reconocimiento de campo en el dinghy. Fueron a ver si se podía llegar en gomón a Treasure Point para el primer buceo, en The Caves. Volvieron con el fragor del conquistador. Mujeres y niños a la playa. Cargamos los equipos y fuimos a bucear. Todo quedó registrado en las 2 GoPro. Las cuevas oscuras tenían baja profundidad.
Almuerzo en el barco. ¿Qué se comió?
Partimos hacia Peter Island para ver si se podía amarrar. No.
Volvimos a Wickhams Cay 2. La base. Tierra firme. Casi. Las duchas del spa se podían usar, había toallas secas y el baño que funcionaba. Nacho se dio otra vuelta por el Rite Way.
L'Astrolabe amaneció en The Bight, otrora casa del Willy T. Desayuno tupido con frutas, huevos, tostadas y café. Los hombres fueron a hacer reconocimiento de campo en el dinghy. Fueron a ver si se podía llegar en gomón a Treasure Point para el primer buceo, en The Caves. Volvieron con el fragor del conquistador. Mujeres y niños a la playa. Cargamos los equipos y fuimos a bucear. Todo quedó registrado en las 2 GoPro. Las cuevas oscuras tenían baja profundidad.
Almuerzo en el barco. ¿Qué se comió?
Partimos hacia Peter Island para ver si se podía amarrar. No.
Volvimos a Wickhams Cay 2. La base. Tierra firme. Casi. Las duchas del spa se podían usar, había toallas secas y el baño que funcionaba. Nacho se dio otra vuelta por el Rite Way.
jueves, 9 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: Stephen
Publicado por
unmigone
a las
22:00
(esto pasó hace un año)
Desayuno de bacán en el barco, bajo la comodidad de la amarra.
Mañana preparatoria. Descartamos la charla de orientación porque "no es necesaria".
Pedimos equipos de buceo. Nacho también apareció con un paddle surf. Yo me compré un chip de teléfono.
Cargamos hielo.
¿Todo listo para salir? No. Faltaba que llegar Stephen, nuestro friendly skipper que nos haría un recorrido exhaustivo de todo el inventario del barco y un ensayo técnico de la bestia. No era muy simpático, pero así es la gente allá.
Zarpamos! El mar estaba picado y Joaquina lloraba. Albertito timoneaba y obedecía a Stephen. Después de dos horas, el skipper de Sunsail dio su veredicto. El capitán está listo para soltarle las alas. Volvimos al puerto y conocimos por primera vez lo difícil que es atracar un catamarán.
Volvimos a zarpar. La derrota hacia Normal Island, la primera de las islas en donde dormiríamos. Esta vez el viaje fue más tranquilo. Joaquina ya estaba más asentada. Pedro, como pez en el agua. Y Pipo, corriendo por las redes.
Llegamos a The Bight. La foto que regalaba el paisaje superó cualquier expectativa. Tomamos con cierta facilidad una amarra. Una tortuga gigante pasó por abajo del barco. Y miles de peces que se veían en el agua más trasparente que yo conocí.
El dinghy nos llevó hasta la playa donde esperaban los mozos para ofrecernos tragos y un jenga gigante.
Pasamos el resto del día jugando en la playa.
No me acuerdo qué comimos a la noche.
Desayuno de bacán en el barco, bajo la comodidad de la amarra.
Mañana preparatoria. Descartamos la charla de orientación porque "no es necesaria".
Pedimos equipos de buceo. Nacho también apareció con un paddle surf. Yo me compré un chip de teléfono.
Cargamos hielo.
¿Todo listo para salir? No. Faltaba que llegar Stephen, nuestro friendly skipper que nos haría un recorrido exhaustivo de todo el inventario del barco y un ensayo técnico de la bestia. No era muy simpático, pero así es la gente allá.
Zarpamos! El mar estaba picado y Joaquina lloraba. Albertito timoneaba y obedecía a Stephen. Después de dos horas, el skipper de Sunsail dio su veredicto. El capitán está listo para soltarle las alas. Volvimos al puerto y conocimos por primera vez lo difícil que es atracar un catamarán.
Volvimos a zarpar. La derrota hacia Normal Island, la primera de las islas en donde dormiríamos. Esta vez el viaje fue más tranquilo. Joaquina ya estaba más asentada. Pedro, como pez en el agua. Y Pipo, corriendo por las redes.
Llegamos a The Bight. La foto que regalaba el paisaje superó cualquier expectativa. Tomamos con cierta facilidad una amarra. Una tortuga gigante pasó por abajo del barco. Y miles de peces que se veían en el agua más trasparente que yo conocí.
El dinghy nos llevó hasta la playa donde esperaban los mozos para ofrecernos tragos y un jenga gigante.
Pasamos el resto del día jugando en la playa.
No me acuerdo qué comimos a la noche.
miércoles, 8 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: L'Astrolabe
Publicado por
unmigone
a las
22:00
(Esto pasó hace un año)
El despertador sonó a las 5. El sol asomaba apenas sobre Brickell y Papá asomado al balcón decía que estaba nervioso. Cargamos la van, cargamos nafta, descargamos y entregamos la van. Aeropuerto de Miami. Los chicos jugaban en una plaza seca mientras esperábamos abordar el B737-800 a St. Thomas. Nos sentamos en el asiento de atrás
Durante el viaje vimos casi todas las Bahamas y sobrevolamos Puerto Rico. La pista del aeropuerto de St. Thomas empieza donde termina el agua y así se ve desde el aire. El video muestra que el avión aterriza casi sobre el agua.
Almorzamos en McDonald's. Agus dijo "yo quiero el combo del día". Pero el combo del día era McFilet, de pescado.
En el puerto de St. Thomas, bastante parecido al puerto de Tigre, Albertito se enojó porque le hicieron despachar su bolso Helly Hansen. Tomamos el BVI Patriot y Joaquina se asustó mucho. Lloró casi todo el viaje porque ese servicio tipo ferry iba muy rápido y tomaba las olas.
En el puerto de Tortola se veían las consecuencias del paso de Irma, en septiembre del año pasado.
Un hombre más grande que Shaquile O'Neill me encaró en caribeño. Entendí que no se podía grabar en el puerto y me hizo borrar los videos. No fue el mejor recibimiento a la isla del relax.
Nos estaban esperando. ¿Nos estaban esperando? Una señora tenía un cartel que decía Sunsail 10 persons. Interpretamos que se trataba de nosotros. ¿Servicio de cortesía? No, 10 dólares por cabeza.
Llegamos! Wickhams Cay 2. Allá está la base de Sunsail. Nos estaban esperando. Conocimos a nuestra embarcación por primera vez: L'Astrolabe. Lo recorrimos de punta a punta. Para aquel entonces la emoción corría por las venas de todos. El problema de ansiedad no era solo de Papá.
Al supermercado. Rite Way. Cargamos un chango para salir a la mar. Con todo lo necesario... para cuatro días.
Volvimos. Mamá no encontraba su teléfono.
martes, 7 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: Miameee
Publicado por
unmigone
a las
21:58
(esto pasó hace un año)
Antes de las 8 de la mañana la minivan que Nacho alquiló estaba dando vueltas por Downtown intentando encontrar la casa de Vicky y Nacho. Cuando pudimos hacerlo, nos instalamos a medias, invadimos el espacio a medias, 10 personas excitadas en el apt #2002 del 1500 de Miami Ave. Salimos al sol. Destino: Bayside Marketplace. 10 personas. Shopping, 10 personas. Almorzamos. 10 personas almorzando. Nos separamos. Elegimos volver en el Mover. Nunca lo había tomado. Me gustó mucho usar ese monoriel gratuito. Después de las 3 fuimos a hacer el check in en el apt que alquilamos por Airbnb. Queda a no más de 4 cuadras de lo de los chicos. CVS. Shopping. Noche, pizza, 10 personas. No, perdón, 12. Noche en el Airbnb. Mañana es el gran día.
lunes, 6 de mayo de 2019
unmigone goes BVI: EZE MIA
Publicado por
unmigone
a las
18:59
(esto pasó hace un año)
"Comemos, dormimos y después... paf... nos vamos al avión" La frase de Joaquina, registrada en video, reflejaba la ansiedad de los 10 pasajeros del vuelo . Llegamos temprano a Ezeiza. Nos despedimos de los otros abuelos y pasamos a migraciones. En el free shop, Pedro jugó al metegol con un amigo. Subimos al avión y los chicos saludaron a las azafatas recordándoles que era su primer viaje en avión. Prometieron darle regalos especiales que nunca llegaron. El vuelo 4M 7820 despegó a tiempo, pasadas las 21.40. Mamá se enojó porque a la fila 26 no llegaron todas las opciones de comida. Dormimos relativamente bien, listos para aterrizar en Miami, mañana bien temprano.
"Comemos, dormimos y después... paf... nos vamos al avión" La frase de Joaquina, registrada en video, reflejaba la ansiedad de los 10 pasajeros del vuelo . Llegamos temprano a Ezeiza. Nos despedimos de los otros abuelos y pasamos a migraciones. En el free shop, Pedro jugó al metegol con un amigo. Subimos al avión y los chicos saludaron a las azafatas recordándoles que era su primer viaje en avión. Prometieron darle regalos especiales que nunca llegaron. El vuelo 4M 7820 despegó a tiempo, pasadas las 21.40. Mamá se enojó porque a la fila 26 no llegaron todas las opciones de comida. Dormimos relativamente bien, listos para aterrizar en Miami, mañana bien temprano.
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