jueves, 18 de octubre de 2012

Chau globo, gracias

Tristemente, ayer por la tarde el globo de gas que adornó nuestra casa durante los últimos 14 días sucumbió ante la presión atmosférica.
4-10-2012 / 17-10-2012 q.e.p.d.
Gracias amigo, chau.

miércoles, 17 de octubre de 2012

@mnsaldivar y yo

  1. circa 2007. Todavía soltero, viviendo más lejos del trabajo y levandándome más temprano, acostumbraba repasar los programas de la mañana en televisión mientras apuraba el café para ver algo de noticias y, sobre todo, chequear la temperatura. Arrancaba "Arriba argentinos" en la pantalla del 13. Hasta entonces, Confessore y Nadia eran amos y señor (y señora) del pronóstico del tiempo. Pero empezó a asomar ese gordito simpático que además de anunciar el clima daba consejos de moda y soportaba las cargadas de sus compañeros de piso. Comenté el tema en mi trabajo de ese entonces y conseguí que mis colegas se fanaticen con las recomendaciones a veces bizarras que se transformaron en temas de conversación durante las jornadas oficinescas. Eventualmente hallamos que el hombre en cuestión tenía nombre: Mauricio Saldivar.
  2. 23 de septiembre de 2010. Aquel jueves de septiembre no iba a ser un día cualquiera. Arrancó nuestro día a las 7.40 con Mauricio anunciando feliz el “verdadero” comienzo de la primavera ya que ese día -había advertido el meteorólogo durante un mes- es el momento en el cual se produce realmente el equinoccio que da origen a la estación más florida del año. Pero después de verlo a Mauri en la terraza las contracciones se hicieron más fuertes y después más fuertes y más tarde más fuertes aún. Pedro nació a las 12.22. Fue un buen día para Mauricio por el comienzo real de la primavera y para nosotros también. El resto de la historia está acá y acá.
  3. 15 de marzo de 2012. Pregunta por twitter al usuario @mnsaldivar: ¿Quedan días de calor? ¿sacamos la ropa de invierno?. Respuesta:
  4. 16 de octubre de 2012. 7 meses después,el mismo usuario, la misma pregunta pero invertida: ¿Quedan días de frío? ¿guardamos la ropa de invierno? Respuesta:
¡Gracias Mauricio!

lunes, 15 de octubre de 2012

Globos

La imagen de Woody y de Buzz impresa sobre un finísimo papel aluminio languidese en el techo de casa desde hace casi dos semanas. Fue un regalo de cumpleaños que le hicieron a Pedro. Un globo de gas. Lo primero que hago después de prender la luz cuando entro al departamento es chequear si el objeto en cuestión se vino a pique o si resiste arriba, pegado al reboque de la doble altura del edificio antiguo donde vivimos. Los útlimos cinco días, cuando ya parecía que la ley de gravedad lo confinaba al suelo, sentí un pequeñísimo placer cuando comprobé que los personajes de Toy Story seguían arriba.
Mi relación con los globos de gas no es nueva. Hace tres años un cliente nos pidió organizar un evento. Había un presupuesto un poco más generoso que el habitual y la necesidad de hacer algo distinto. Después de muchas idas y vueltas de propuestas, conseguí imponer mi proyecto: un día de campo con periodistas coronado con un viaje en globo aerostático al atardecer. Golazo. La idea se había gestado para poder concretar un viejo anhelo de toda la vida: poder subirme a uno de los inmensos globos de aire caliente. No pudo ser. Todo salió bien ese día, pero no hubo tiempo para que los organizadores hagamos el viaje en globo.
Ayer no hubo fútbol así que el salto desde la estratófera del austríaco gil tuvo en vilo a mucha gente. A mí me molestaba un poco la maniobra comercial para promocionar este evento que, en otras condiciones comerciales y sin contar con la plata que puso por RedBull, hubiera sido casi intrascendente para los argentinos. Me precupaba más la suerte de la cápsula y del globo de helio que lo hizo llegar a la estratósfera que la del saltimbanco. Este tipo con un presupuesto infinito para poder hacer su gracia y yo que sigo sin poder siquiera subirme a una canasta de mimbre y pasear un rato como lo hacían los personajes de las historias de Julio Verne.
Ya va a poder ser...
Por suerte, a la noche volvimos a casa y sentí el alivio. El globo de Pedro todavía seguía ahí arriba en el techo.

viernes, 12 de octubre de 2012

Campaña pro-100posts

Cada vez que doy enter y entro, el costado derecho de la página de inicio de este blog me muestra esos números que son para mí puñales muy chiquitos pero que van calando profundo en mi orgullo blogeril. Información que activa al enano maldito y moralista de la conciencia que dice "viste, yo te avisé que iba a ser así". Esos datos que, como diría Pucho, suena como un rulo de tambor, como la voz de su viejo: 2010 (primer año de este blog): 137 posts; 2011 (segundo año): 113 posts; 2012 (hasta hoy): 75 posts. No es necesario ningún cuadro de fiebre para mostrar la caída libre en la producción de contenidos. Hasta cierto punto es natural, pero me había propuesto no desinflarme y mantener una cierta regularidad que garantice una vida más o menos larga al blog.
Sostener este espacio es para mí un ejercicio de constancia, también. Pero las proyecciones me anuncian que va a ser muy difícil que este la cantidad de posts de este año alcancen los tres dígitos. Difícil pero no imposible. Así que ahora viene la parte optimista: son 80 días los que faltan hoy para el 31 de diciembre de 2012. Y para completar los 25 posts necesarios para alcanzar los 100, el ratio de publicación debería ser de al menos uno cada 3 días. Vamos a ver qué pasa. ¿Sugerencias para contenidos? Gracias.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Informe incompleto sobre mascotas

Este es el cuarto post que escribo sobre mascotas (se puede leer el resto acá) así que la primera conclusión que saco es que el tema me obsesiona un poco.
Cuando encontré esta imagen la semana pasada no pude resistir las tentación de hacer muchos comentarios mentales buenísimos sobre cada una de las mascotas que las sedes presentaron desde el Mundial de Inglaterra en 1966 hasta el último de Sudáfrica en 2010. La mayoría de esas notas quedaron en mi cabeza, pero el descarte pude procesarlo y ponerlo en palabras, acá abajo:
  1. Deberían prohibirle a los alemanes poner mascotas en sus mundiales. Son muy buenos organizadores pero tanto los borrachines del 74 como el león pedorro de 2006 son de lo peor en la historia del fútbol contemporáneo.
  2. Willie, la primera mascota de la historia, tiene la ingenuidad y el encanto del pionero, pero parece dibujada por un chico de 8 años que aprendió a usar el Paint la semana pasada.
  3. México aprueba el examen de mascotas con 6. Ninguna de las dos (1970 y 1986) están mal. Son simpáticas, pero abusan del estereotipo del insoportable sombrero gigante.
  4. Me gusta mucho Naranjita, la mascota española.
  5. Ciao, de 1990, es de lo más bizarro, pero le tengo cariño. Tiene un valor sentimental para mí. Italia 90 fue el primer Mundial del cual tengo recuerdos claros y ordenados, y el llavero de este muñecote cuadrado que había en la casa de mis primos es uno de las memorias más vivas de ese momento.
  6. Una de las pruebas más claras de la brecha cultural entre oriente y occidente está en las mascotas del Mundial Corea/Japón 2002. ¿Qué son esos? ¿Gomitas de gelatina Yummy? Con la tradición japonesa y la industria del animé se esperaba mucho más de ellos.
  7. Mal que nos pese a todos los futboleros y a los que se mofan del soccer cada vez que pueden, Striker, la mascota del Mundial de Estados Unidos 1994, es la más lograda en todo sentidos. Es un dibujo alegre, explota la condición de amistad que el animal perro implica y, lo más importante, resistió muy bien el traspaso del dibujo a la realidad de peluche.  
  8. Footix también es una mascota entrañable. El Mundial de 1998 no se caracterizó por ser un derroche de diversión, pero al menos la mascota en cuestión rescató los valores de Francia y le puso color al sopor que ya de por sí llevan los franceses en la sangre.
  9. El gauchito de Argentina 78 es muy Anteojito. No digo que esté mal, pero los colores ya delatan una época de blanco y negro, sin brillo.
  10. Y qué decir de Zakumi. Ya me ocupé de atenderlo en su momento, hace dos años en este post.

viernes, 5 de octubre de 2012

Gracias invierno

Hace exactamente un mes le pedía al invierno que no baje los brazos tan rápido. Era 5 de septiembre y ya había asomado el primer calorazo de la temporada, uno de esos días de 28 grados y humedad de 145 por ciento que amenazaban con llevarse al invierno a patadas y aplastarnos con un verano prematuro y abundante en jornadas "bochornosas".
Un mes después puedo preciarme en decir que la plegaria elevada dio resultados. Las temperaturas fueron de buenas a agradables, volvimos a subir el eskabe algunas noches y las lluvias fueron moderadas. Hasta tuvimos el fin de semana del cumpleaños de Pedro un día de sol que gambeteó todos los pronósticos de lluvia.
Ahora, ya que estamos, le digo a la primavera que ya puede ir llegando, por favor... y gracias.

lunes, 1 de octubre de 2012

Pepe: ¿por qué le gusta tanto a los chicos?


Ese sapo maldito se coló en nuestras vidas a la fuerza, contra mi voluntad, diría. Hasta hace unos meses tratamos de mantener alejado a Pepe de nuestra casa. El año pasado nos regalaron el CD de Cantando con Adriana vol 2 y casi lo uso de frisbee cuando salimos del cumpleaños.
Fue seguro en su interrumpido paso por el Jardín que Pedro aprendió a querer a ese animal con un nombre muy fácil de pronunciar. De a poco fuimos rindiéndonos a los pies del batracio, respondiendo obedientemente a los pedidos insistentes del bebé cada vez que quería ver a ese bicho en YouTube y hasta comprándole un ejemplar de peluche para que abrace a la noche.
Ahora se acabó la resistencia. Pepe ya es parte de nuestras vidas y hasta lo invitamos al cumpleaños. La alegría de Pedro en el encuentro cara a cara con su amigo verde no tiene ninguna justificación ideológica que amerite una oposición.
(Nota al margen de este post: mucho se ha escrito sobre el tema legal en torno al uso de la marca Pepe, Adriana, Candela y todo lo demás. Estuve leyendo sobre el tema y no termino de formar mi opinión sobre qué parte tiene razón. Me quedo con este comentario de un padre en este post de Taringa: "Nos está pasando lo que a los hijos de padres separados... los chicos no tienen la culpa que los grandes no se entiendan y se peleen... para una criatura, su casa es donde vivía hasta antes de la separación, y su casa es con papá y mamá juntos; No es ni la casa de papá ni la casa de mamá. Pepe es Pepe, pero el Pepe de Candela no es el que aman los chicos: los chicos aman al Pepe de Adriana, que no es de Adriana, sino de Candela... Es un quilombo...")